Sudamérica

Hacía tiempo que quería descubrir Sudamérica, ¡Y por fin en Noviembre de 2017 lo conseguí! En principio me tenia que ir sola. ¡Mi primer viaje como mujer mochilera en solitario! Una aventura que no sabia cómo iba a salir, pero que, como siempre, mirada al frente y positivismo a tope.

Al final, una amiga de la infancia me acompañó durante la primera etapa del viaje, Colombia. ¡Y fue una maravillosa locura! Y, como todo mochilero nunca está solo, y a nosotras eso de hacer amigos se nos da muy bien, vivimos muchísimas experiencias tanto con locales como como otros viajeros.

La segunda etapa del viaje, Perú y Bolivia, fueron en solitario, ¡Ahí empezaba la aventura de verdad conmigo misma! Aunque no pasó ni medio día que ya me encontré con dos chicas que había conocido al principio del viaje.

A partir de ahí volví a estar acompañada en todo momento. Iba enlazando amistades viajeras y así siempre estaba con alguien. Porque creedme cuando os digo que nunca estás sólo, y más si vas a lugares donde sí o sí te vas a encontrar con más mochilas.

De hecho, lo fácil es estar siempre rodeado de gente, aunque todo viajero, en algún momento de la aventura, necesita sus momentos de soledad. Hay momentos en los que sientes la necesidad de centrarte en ti, de escucharte, mimarte y de resolver los problemas que te puedan pasar por la cabeza, para después seguir el camino.