Koh Lipe y la mejor playa de Tailandia

Koh Lipe es una de las islas más al sur de Tailandia, en el mar de Andaman. Fue nuestro último destino ¡Y vaya manera de despedirnos!

lipe4

Esta isla es espectacular. Es un trozo de tierra de 3Km de largo, tiene sólo una calle principal que la cruza, y pertenece al Parque Nacional Marino de las Koh Tarutao. Sus habitantes son los Chau Leh, comúnmente llamados “los gitanos del mar” por la importancia que tiene el mar en sus vidas.

Koh Lipe tiene tres playas:

  • Pattaya Beach
  • Sunset Beach
  • Sunrise Beach

Cómo llegar a Koh Lipe

Si venís de las islas del norte, Koh Phi Phi, Koh Lanta, Krabi, etc… Podéis llegar en Speed Boat fácilmente.

Nosotras veníamos de las Phi Phi, así que compramos un ticket con Bundhaya speedboat que nos llevó primero a Koh Lanta, y allí cogimos otro barco de 3h hasta Koh Lipe.

Recuerdo que estaba tan cansada al salir de las Islas Phi Phi que me quedé dormida en la lancha rápida hacia Koh Lanta. Una lancha donde los asientos estaban distribuidos formando un cuadrado, de manera que todo el barco se veía las caras.

No sería nada grave si la lancha rápida no fuera tan rápida. Fui el entretenimiento del resto de pasajeros, que no podían entender cómo estaba tan profundamente dormida pegando los saltos que pegábamos allí dentro. Y claro, yo me iba cayendo poco a poco, hasta que un hombre ruso muy majo me dijo que me tumbara sobre su mochila, y al menos así estaría un poco menos incómoda.

Si en cambio, venís desde la península, el ferry se coge en el puerto de Pak Bara. Puedes llegar en minivan desde Trang o Hat Yai. Es decir, si por ejemplo estáis en el norte, vamos a poner Bangkok como punto de referencia, el camino sería:

  • Bangkok -(tren)- Trang -(minivan)- Pak Bara -(ferry)- Koh Lipe
  • Bangkok -(avión)- Hat Yai -(minivan)- Pak Bara -(ferry)- Koh Lipe
  • Bangkok -(bus)- Hat Yai -(minivan)- Pak Bara -(ferry)- Koh Lipe

Una vez en Koh Lipe, tienes que pagar un impuesto de 250 bahts, si no lo han subido desde el 2016. Nosotras no lo sabíamos, como la mayoría de turistas, y casi nos pega un patatús.


Dónde dormir en Koh Lipe

Tengo que decir que en Koh Lipe es bastante caro dormir, sobretodo si lo comparas con otros destinos más turísticos. La mayoría de bungalows cuestan 1000-1500 bahts la noche, también hay dos o tres hostales que están sobre los 500-600 bahts, pero todo eso se nos iba de presupuesto, y teniendo en cuenta los 250 bahts que pagamos al entrar, no nos quedaba mucho presupuesto para dormir y comer.

Así que pidiendo, pidiendo, llegamos a un camping muy básico, más económico, pero carísimo igualmente por lo que era. A nosotras nos cobraron 300 bahts cada una. Seguramente se pueda sacar por menos, pero eso fue lo que conseguimos después de regatear un rato.

Cat Paz Mercadal

Manu, nuestro roommate del camping

No fueron las mejores noches de nuestras vidas, ya que durante la noche caían trombas de agua que nos inundaban la tienda, a las 6 de la mañana salías sofocado del calor que hacía, nuestra tienda, llena de agujerillos, dejaba pasar a todos los mosquitos asesinos, y para colmo, el dueño del lugar estaba muy enfermo y se pasaba las noches vomitando. Pero era un vómito exagerado, parecía que se iba a morir en cualquier momento con el ruido que hacia al vomitar.


Qué hacer en Koh Lipe

Koh Lipe es el lugar perfecto para no hacer nada. Tiene la mejor playa que vimos en Tailandia y casi se nos saltaron las lagrimas al verla. Es comparable con lo que vimos en Bamboo Island, Islas Phi Phi, con la diferencia de que allí podíamos quedarnos el tiempo que quisiéramos.

phiphi

Hablo de la Sunrise Beach, al este de la isla, una playa larguísima de arena blanca y agua tremendamente turquesa. Tuvimos suerte, no sé si por la época o por qué, pero casi no había nadie en la isla y teníamos un trozo de playa bastante grande sólo para nosotras dos.

lipe

Se puede caminar de una punta a otra de la playa y observar la isla de Koh Andang, que está justo en frente. Allí es donde te llevan en la mayoría de excursiones para bucear o hacer snorkel.

Las otras dos playas, Pattaya Beach y Sunset Beach, no nos gustaron tanto. Es decir, la Pattaya es la playa del puerto, con lo que estaba un poco sucia y tenía un color más oscuro, y la Sunset Beach fue simplemente una gran decepción. No sé si fue mala suerte, pero cuando la visitamos sólo encontramos montones de basura. Así que bordeamos la isla por un camino de cabras y trepando por las rocas, tal cual hicimos en Koh Tao, hasta volver a nuestra playa preferida, Sunrise Beach.

Para comer, hay mucha oferta en la walking street, la calle principal. Para cenar, hay un restaurante con música en directo que está muy bien. Cuando fuimos era el único que tenia músicos y, como no, me subí a cantar un par de canciones con ellos.

Koh Tao y sus islas vecinas

Koh Tao era nuestro primer destino del sur tailandés. Estábamos emocionadísimas por ver esas playas de arena blanca, esos colores turquesa en el mar, la fauna que tanto nos prometían y todo lo demás. Con lo que no contábamos era con el Monzón, y éste parecía que había llegado para quedarse una temporada, cosa que hizo que diéramos marcha atrás y no pudiéramos disfrutar de sus dos islas vecinas; Koh Samui y Kho Phagnan.

koh-tao-viewpoint

Koh Tao es el lugar para bucear o sacarte el PADI, si aun no lo tienes. Los precios son económicos y hay mucha fauna y flora que te hace explotar todos los sentidos. Sólo asegúrate de ir en una época donde no te pillen las lluvias tropicales cada 10 minutos. Es decir, en agosto, ya que según las estadísticas no llueve mucho. Los meses en los que llueve más son octubre, noviembre y diciembre.


Cómo llegar a Koh Tao desde el Norte del país

Para llegar a Koh Tao hay varias conpañías de ferry que salen de Chumphon, tardan unas 2h y cuesta unos 600 bahts.

Para eso nosotras, que veníamos del norte, tuvimos que coger un avión desde Chiang Mai a Bangkok y una avioneta hasta Chumphon, aunque también puedes ir en bus, opción bastante más barata pero con la que se tarda mucho más.

Tengo que destacar lo bien que volamos con Thai Smile, la compañía que nos llevó durante el primer vuelo, y el apuro que pasamos dentro de la avioneta, puesto que, por su apariencia, no entendíamos como eso iba a poder volar y dejarnos sanas y salvas en Chumphon.

Una vez aterrizadas en uno de los aeropuerto más pequeños que he pisado nunca, nos metimos en un bus local hasta el centro de la ciudad. Allí ya empezamos a notar el mal tiempo y, como llegamos de noche, nos fuimos directamente a la habitación que habíamos reservado por Booking. ¡La habitación más cutre y barata en la que dormimos durante todo el viaje! Aunque no sé qué esperábamos costando 3€ la noche. El lugar se llama Nora Guest House, por si os interesa. No dormimos mal, pero estaba todo muy sucio y la cama, que espero la hayan cambiado ya, era bastante paleolítica.

Lo mejor de Chumphon, sin duda, fue el momento en el que fuimos a cenar por al lado de la casa donde dormíamos y encontramos un restaurante exclusivo de sopas thais regentado por una ladyboy simpatiquísmia.

El lugar no encajaba con el entorno, ya que la ciudad de Chumphon no destaca por su belleza y este restaurante era muy bonito, las sopas estaban deliciosas, el hilo musical, a base de covers acústicas, te relajaban mucho, y todos los trabajadores fueron super amables con nosotras.

A parte, era con la primera ladyboy que hablábamos y nos contó muchas cosas sobre el tema en Tailandia. ¡Ah! Sólo como curiosidad, para las mujeres cisgénero (las que se sienten identificadas con el sexo que se les asignó al nacer), es todo un alago que se las confunda con una ladyboy.

Seguimos pues… La mañana siguiente a las 5 am nos vino a recoger una minivan de la empresa Lomprayah, con la que teníamos contratada la ida a Koh Tao. Cabe decir que el puerto de Chumphon es muy pero que muy bonito, y más a las 6 de la mañana cuando llegamos.

Lo que no fue tan bonita es LA TRAVESÍA, en la que puedes presenciar un espectáculo de vómitos, carreras al baño, gente que ni se puede mover de la silla con cara de “mátame“, por no hablar del concierto acústico que se improvisó la gente, yo incluida. ¡Qué mal rato pasé! Encima más tonta fui en pensar que, si no comía, no podría vomitar. ¡ERROOOOR! Eso lo único que me provocó fueron unas arcadas de escándalo DURANTE DOS HORAS, un dolor de cabeza increíble y un cansancio del que tardé un día y medio en recuperarme.

También se puede llegar a las islas desde Suratthani. Es más, al volver a la península, llegas a este puerto, ya que la ruta fluvial es circular.

  • Chumphon – Koh Tao – Koh Samui – Koh Phangag – Suratthani
  • Suratthani – Koh Phangan – Koh Samui – Koh Tao – Chumphon

Dónde dormir en Koh Tao

Una vez allí, mareadas y medio muertas, con pocas ganas de que nos hablara nadie, tienes que pasar por una plataforma estrecha donde hay muchísimos thais ofreciéndote desde alojamiento hasta restaurantes y tours. ¡Fue realmente agobiante ese momento! Y tú, que no quieres ser grosera con la gente, pero que no puedes con tu vida, te limitas a bajar la cabeza y pasar rápido.Taco-Shack-Hostel-Logo

Allí habíamos reservado una noche en el Taco Shack, un party hostel muy famoso de la isla, aunque nosotras no sabíamos lo de la party. Las camas eran cómodas, el servicio un poco pasota, la limpieza bien, pero en cuanto a la gente que nos tocó en la habitación… ¡Tuvimos mala suerte! Pero eso no lo puedes elegir y menos en una habitación de 12 camas.


Qué hacer en Koh Tao

Lo esencial en esta isla es saber ir en moto, pero no basta saber conducir en tu país, ¡Tienes que ser un experto en moto-cross! Vale, a lo mejor me he pasado un poco, pero de verdad que son carreteras bastante peligrosas y las motos que alquilas no es que estén nuevas. Es más, muchas veces te las dan rotas y, al volver, te hacen pagar los daños. Así que ojito.

En el caso de no saber conducir, o simplemente no querer poner en riesgo alguna de tus extremidades, podéis caminar, aunque es duro porque son todo cuestas y en Tailandia hace MUCHO calor.

En todo caso, eso es lo que hicimos nosotras y fuimos a Freedom Beach, playa que nos recomendaron y dijeron que era la más bonita de toda la isla, pero que tras 40 minutos de caminar cuesta arriba, cuesta abajo, pagar 50 bahts por la entrada peatonal y toda la calocha, llegamos a una playa llena de gente y nada impresionante. Así que decidimos seguir bordeando las rocas hasta llegar a una calita preciosa delante de unos bulgalows privados. Pasamos un poco de miedete para llegar, porque el camino era un poco de cabras, pero fue una bonita aventura.

Al salir de la playa, por otro camino más apto para personas, conocimos a un hombre que alquilaba kayaks a 600 bahts el día y nos comentó que podíamos ir de playa en playa pasando por Shark Bay, Sai Daeng y Aow Leuk Beach, así que quedamos con él para el día siguiente.

Después de todo el día visitando la zona de Chalok Bay y alrededores, volvimos al hostal y cenamos en uno de los restaurantes de la calle principal.

Al día siguiente nos levantamos emocionadísimas a las 8am para ir a dar una vuelta por la isla en kayak, pero el monzón se nos adelantó mientras íbamos hacia la playa y tuvimos que resguardarnos en un 7eleven, como no, los supermercados salvavidas por excelencia.

No paró de llover en todo el día, así que esa misma tarde buscamos un ferry para volver a la península e ir a Krabi, lugar donde en un principio no teníamos pensado parar pero que, al no ir ni a Koh Samui ni a Koh Phangan, fuimos y fue excepcional.

A pesar de la mala, o no tan exitosa experiencia que tuve en la isla de Koh Tao, os recomiendo ir e intentar bordear la isla con algún longtail de los que hay por ahí, porque tengo entendido que hay playas preciosas y vale la pena, al menos, hacer snorkel.