Guía completa de Berlin

La capital alemana se ha convertido en una de las ciudades europeas más turísticas durante los últimos años. Sobretodo por parte de la población española, que supongo se debe a los ridículos precios de los billetes de avión.

Con mi pareja, decidimos pasar una Nochevieja diferente en alguna ciudad europea pero sin tener que vender un riñón y, sin duda, la opción más barata que encontramos fue Berlín. Tanto por los billetes como por el alojamiento.

Bien, pues aquí os traigo una guía de 3 días donde podréis encontrar la información básica para recorrer la ciudad, cómo moverse, dónde comer…etc


¿Cómo llegar desde el aeropuerto de Berlín al centro de la ciudad?

En Berlín hay dos aeropuertos principales y estas son las mejores maneras para llegar al centro de la ciudad sin gastar mucho dinero. Aunque si se quiere, se puede coger un taxi.

Desde el aeropuerto de Schönefeld (SXF), que está situado a unos 24km al sur de la ciudad, lo mejor es coger los trenes regionales RE7 y RB14, también llamados Airport Express. Estos pasan cada 30 minutos y en media hora te deja a la Hauptbanhof, o estación central. Aunque si necesitas ir a otras estaciones como Karlshorst, Ostbahnhof, Alexanderplatz o Friedrichstrasse, también lo puedes coger.

También tienes la opción de ir en tren S-Bahn, el S9 y el S45, que pasan con más frecuencia pero tardan un poco más en llegar al destino.

El precio de los tickets ronda los 3,60€ por adulto y 2,50€ por niño entre 6 y 14 años. Los menores de 6 años no pagan.

Desde el aeropuerto de Tegel (TXL), a 8km de la ciudad, es el aeropuerto principal y la mejor manera de llegar al centro es en autobús JetExpressBus, que sale a diario cada 10 minutos aproximadamente. Se tardan unos 40 minutos a llegar a Alexanderplatz, ubicada en el centro de la ciudad.

El coste del billete son 2,80€ adultos y 1,70€ los niños hasta los 14 años. Los menores de 6 años no pagan.


¿Qué ver en 3 días?

Berlín es una ciudad con muchísima historia, mucho arte, comida barata y mucha cerveza.

Nosotros fuimos en época de Navidad y Nochevieja, por lo que todas las plazas importantes de la ciudad estaban ocupadas por mercadillos navideños muy bonitos, pero que te impedían ver bien los monumentos y edificios que había.

Los mercadillos están llenos sobretodo de puestos de comida como el Currywurst o los típicos Bretzels y bebidas típicas de invierno como el Glüwein, que básicamente es vino caliente. No está malo, pero personalmente lo prefiero más fresquito, aunque entra bastante bien con el frío que puede llegar a hacer.

Yo os propongo una ruta de tres días con diferentes lugares que visitar según su temática y ubicación.


Primer día: Un paseo por la historia de Berlín 

El primer día será el que más cosas veamos y en el que más caminaremos, aunque Berlín está perfectamente conectada y podemos usar sus buses, metros y taxis sin problema. Yo os recomiendo usar el Google Maps, pues es una herramienta MUY útil y te indica todas las opciones que tienes, y a tiempo real, para llegar a tu destino.

*El orden está hecho en base a nuestra ruta, teniendo en cuenta la ubicación de nuestro alojamiento. Vosotros podéis modificarla cuanto queráis, aunque los bloques están pensados para hacerse juntos, dado a la proximidad de las atracciones.*

Listado de sitios a visitar el primer día:


Memorial y centro de documentación del Muro de Berlín

Este centro conmemora la división del Muro de Berlín y todas las muertes que se dieron en el lugar.

La entrada al centro de documentación es gratuita y se trata de un edificio con diferentes salas y pisos, donde se pueden encontrar fotografías de la historia del muro y relatos de aquellos que la vivieron. A parte, se puede subir a la torre, y allí hay un mirador desde donde se pueden ver los restos del muro y el cementerio de Sofía II, el cual se encuentra justo delante.

Iglesia memorial Kaiser Wilhelm

antes y despues kaiser

Reconstrucción Kaiser Wilhem

Esta iglesia evangélica luterana, localizada en Breitscheidplatz, fue bombardeada y sobrevivió a los ataques de los aliados durante la Segunda Guerra Mundial.

En su interior hay una sala con una exposición de fotografías antiguas de la iglesia.

Nosotros, por ir en Navidad, nos encontramos con uno de los mercadillos navideños justo en la plaza de la iglesia. Allí comimos una salchicha con salsa de curry y ketchup. Aunque no era una currywurst corriente porque la salchicha que elegimos era diferente a la que usan para eso, pero estaba muchísimo más buena.

Parque Tiergarten

Paseamos por este parque para ir desde la iglesia hasta la Puerta de Brandemburgo, pasando por la Columna de la Victoria.

Los colores y la grandeza de este parque son simplemente impresionantes. Me enamoró en cuanto lo pisé y me desenamoré en cuanto vi que estaba pegado al zoo y vi todos los animales salvajes encerrados ahí dentro. Pudimos ver todo tipo de animales desde fuera. Hienas, águilas reales, rinocerontes, !y hasta llamas! Una lástima y una vergüenza, pero vaya… La gente no deja de ir.

Columna de la Victoria

Se encuentra en la plaza de la república, en el corazón del Parque Tiergarten, y es uno de los monumentos más distintivos de la ciudad, protegida como monumento nacional.

dia 1-2

En monumento conmemora la victoria de Prusia en la Guerra de los Ducados del año 1864. Mide unos 69 metros y se puede subir al mirador que hay en lo alto de su torre y observar la ciudad.

Su horario es de Lunes a Domingo de 9:30 a 17:30 y tiene un coste de 3€ adulto y 2,5€ estudiantes y niños mayores de 5 años. Los menores de 5 años no pagan.

Puerta de Brandemburgo

5324822837_73a9733c82_o

Puerta de Brandemburgo

Hoy en día es considerada un símbolo de la unificación de Alemania, aunque es una de las entradas más antiguas a la ciudad inaugurada en el año 1791. Durante la Segunda Guerra Mundial, fue bombardeada y su cuadriga quedó destrozada.  Más tarde, en el 1961, tras la construcción del Muro de Berlín, se quedó en tierra de nadie, sin que se pudiera acceder a ella.

No pude hacerle ninguna foto porque justamente estaban montando el recinto para el día de Nochevieja. Pero os dejo una foto de stock para que la visualicéis.

Edificio Reichstag

reichtag

Se trata de la sede del Parlamento Alemán, un edificio remodelado en el cual, durante las reformas de los años 90, reconstruyeron la cúpula, convirtiéndola en un mirador de vidrio de 40 metros de diámetro y con una vista de 360º a la ciudad.

Dicen que vale mucho la pena entrar y verla por dentro. Yo me quedé sin visita, ya que no sabía que se tenía que pedir hora. Eso lo podéis hacer a través de la Página Web del Bundestag.

 La entrada es gratuita y el horario de admisión es de 8 a 24 y se entra en grupos, cada hora a y 45 min. La última entrada es a las 21:45. En la web podréis consultar los cambios y días en los que estará cerrado.

Por lo que tengo entendido, también hay una caseta fuera donde puedes pedir cita para la visita, aunque os recomiendo que lo hagáis online, para que no os pase lo mismo que a mí.

Monumento del Holocausto

El monumento en memoria de los judíos asesinados en Europa recuerda a las víctimas del holocausto durante la Alemania Nazi.

El monumento, inaugurado en 2005, está formado por 2770 losas de hormigón de diferentes alturas representando un sistema supuestamente ordenado que ha perdido contacto con la razón humana, diseñadas para producir una atmósfera incómoda y confusa, según palabras del arquitecto Peter Eisenman.

Postdamer Platz

A día de hoy es la zona más moderna de la ciudad, dónde encontraréis los edificios más altos y donde anualmente se celebra el Festival de Cine de Berlín, más conocido como Berlinale. Este 2019 se celebra en Febrero.

El Muro de Berlín dividió la plaza en dos y ésta quedó totalmente destruida, como toda la ciudad en general. Y aún se conservan algunos restos de siglo XIX, como el que dicen ser el primer semáforo que se implantó en Europa.

La plaza está muy cerca de la Plaza de Brandemburgo, pasado el Monumento del Holocausto y de camino a la Topografía del Terror. Allí se puede subir a un edificio llamado Panorama Punkt

cuesta unos 7€ la entrada y cuenta con 2 horarios. En de verano es de 10h a 20h y en invierno de 10h a 17h. Podéis comprar los tickets aquí y no os olvidéis de mirar lo que os entra con la Berlín Welcome Card, que comento más abajo, porque esta actividad está incluida en ella y te puedes ahorrar hasta un 50% de la entrada.

Topografía del Terror

Sin duda es una parada obligatoria si quieres empaparte de la historia de Alemania durante la época nazi.

Se puede visitar gratuitamente. ¡Hasta el audioguía es gratis! Y bien necesario si no dominas el inglés, pues se trata de una exposición de imágenes acompañadas de texto, todo en inglés. Necesitaréis alrededor de una hora y media para visitarlo entero y ver los restos del muro que se encuentran en el exterior.

Antiguamente, donde se encuentra la topografía del Terror, se hallaba el edificio que en el 1933 se convirtió en la Sede de la GESTAPO, la policía Secreta del Estado. Y en él, terminaban todos aquellos que se oponían al régimen de Hitler.

Checkpoint Charlie

Allí se encuentran los restos de uno de los pasos fronterizos más usados durante la guerra fría para pasar de un lado a otro del muro, que separaba el este del oeste de la ciudad.

Actualmente sólo hay una caseta con dos hombres disfrazados de soldado, recreando a los soldados americanos que había en aquel entonces, para que la gente se puede hacer fotos con ellos.

Justo al lado se encuentra el Museo del Checkpoint Charlie, dedicado al Muro de Berlín y a sus pasos fronterizos.

Museo Judío

Este museo pretende acercar la historia judeo-alemana a todo aquel que lo visite a través de un edificio de diseño conceptual.

Personalmente no creo que sea una visita obligatoria, puesto que, así como en la Topografía del Terror aprendí mucho, ésta me dejo bastante descontenta. A parte de tener que pagar 8€ por entrar más los 3€ de audioguía, imprescindible porque esta vez casi no hay carteles que te expliquen el significado del arte conceptual del diseñador, el cual quiso describir el holocausto jugando con las formas de las paredes y los monumentos del interior del edificio.


Segundo día: Un paseo por el arte urbano

El segundo día nos dedicamos a descubrir Kreuzberg, uno de los barrios más alternativos de Berlín, y las galerías de arte al rededor del East Side Gallery.

Listado de sitios a visitar el segundo día:


Barrio de Kreuzberg

Este barrio es conocido como el barrio turco, pues está lleno de tiendas y restaurantes turcos y la gran parte de sus habitantes proceden de Turquía. No lo pudimos explorar como me hubiera gustado tanto por falta de tiempo como por las condiciones climáticas que nos acompañaban.

Quien me conoce sabe que soy una enamorada de la cultura turca y de su país, y la verdad es que allí me sentí como si estuviera en Turquía.

Aunque lo que más nos llamó la atención fue una cola interminable de gente que, al principio no podíamos ver dónde terminaba y cuando hallamos el final nos quedamos anonadados. ¡Un puesto callejero de Kebap! Busqué el nombre del puesto en Internet y resultó ser el “mejor Kebap de Berlín”. Aunque no lo probamos porque os juro que la cola que había no era ni medio normal.

El puesto se llama Mustafa’s Gemuese Kebab, y está en Friedrichshain-Kreuzberg. A 1,5km de Checkpoint Charlie.

Puente Oberbaum

puente oberbaum

Puente Oberbaum

Cruza el río Esprea y une el barrio de Kreuzberg con el de Friedrichshainque estuvieron separados por el Muro de Berlín y actualmente es un símbolo de la reunificación alemana.

 

East Side Gallery

east-side-gallery

fbt

Es el trozo del Muro de Berlín mejor conservado y la mayor galería de arte al aire libre de todo el mundo. ¡Casi un kilómetro y medio!

El muro cayó en el 89 y nada más caer, artistas de todo el mundo se desplazaron a la ciudad para compartir su arte y dejar su granito de arena.

¡Y aquí os dejo la típica foto que todo turista se hace! Es muy gracioso ver a todo el mundo besándose en frente de este mural. Muy bonito todo.

RAW, Urban Spree y YAAM

Urban Spree es una de las galerías de arte ubicadas en el barrio de Friedrichshain. Especializada en cultura urbana, graffiti, cómics, y todo tipo de arte de autor.

Por otro lado, el RAW es un espacio abierto que cuenta con todo tipo de actividades artísticas. Desde un skate park hasta talleres de pintura, teatro, baile y restaurantes. Además, allí se encuentra la casa okupa más antigua de la zona, y es que allí los okupas se encargan de remodelar y reconstruir las casas abandonadas para fines interesantes.

raw

Y el YAAM, Young and African Arts Market, es ni más ni menos que una especie de chiringuito de ciudad, con un “beach club” muy gracioso que se trata de unas hamacas puestas en la terraza con vistas al del rió Esprea.

Es un punto de encuentro donde te puedes encontrar con un partido de básquet, una cena africana, un concierto, cabaret, o lo que se les ocurra.

Éste último está un poco más apartado del resto, al otro extremo del muro.


Tercer día: Museos y plazas principales 

El último día lo dedicamos a los museos y a las plazas con más historia de la ciudad, aunque no os lo recomiendo hacer en Navidades, puesto que todo el mundo tiene la misma idea y se forman unas colas de muerte para comprar los tickets.

Teniendo en cuenta que las colas no nos gustan demasiado, que hacía mucho frío y que no queríamos perder tiempo esperando, ya visitaré los museos la próxima vez, en primavera y con todos los tickets comprados de antemano.

Que por cierto, podéis comprar la Berlin Welcome Card a través de esta web. Una tarjeta que te permite ahorrar hasta un 50% en las atracciones turísticas y te da acceso ilimitado al transporte público. Aunque si disponéis del carnet de estudiante, muchas veces su descuento es mayor y no vale la pena comprarla.

Es importante que sepáis dónde queréis ir para saber si os conviene o no esta tarjeta. Aquí podéis ver detalladamente lo que os incluye la tarjeta.

Listado de sitios a visitar el tercer día:

Isla de los Museos

Se trata de una isla situada sobre el Río Esprea, que recoge cinco de los museos más importantes a nivel Europeo. Eso hace que sea uno de los complejos museísticos más importantes del mundo.

Museo

Allí podemos encontrar el Museo Antiguo, El museo Nuevo, la Antigua Galería Nacional, el Museo del Pérgamo y el Museo Bode.

Por experiencia, si no os los queréis perder, comprad los tickets de antemano para evitaros las interminables colas que a veces se forman. Podéis comprarlos desde aquí, o desde cualquier web fiable que encontréis.

Catedral de Berlín

Catedral de Berlín

Se trata del edificio religioso más importante de la ciudad. Construida entre los años 1894 y 1905 sobre otra antigua catedral de estilo barroco y que se vio afectada por la guerra, como otros tantos edificios de la ciudad. Aunque actualmente siguen remodelandola, su reconstrucción comenzó en el 1975 y no finalizaron hasta el 2002.

Catedral de Berlín

Catedral de Berlín

La entrada tiene un precio de 7€ adultos y 5€ estudiantes y tienes la opción de subir por unas casi 300 escaleras, en bastante mal estado, hasta la cúpula y apreciar las bonitas vistas que te regala la ciudad.

El horario es de 9h a 19h de lunes a sábado y de 12h a 19h los domingos y festivos.


Bebelplatz

Esta plaza es conocida por la quema de libros que se llevó a cabo en el año 1933. Actualmente se encuentran la Universidad de Humboldt, la Ópera de Berlín y la Catedral de Santa Eduvigis, la más antigua de la ciudad.

Personalmente tenía las expectativas muy altas antes de visitar la plaza, ya que leí que se construyó una biblioteca enorme bajo el suelo de ésta, con millones de libros, la cual se dejaba ver a través de una gran losa de cristal situada en el centro de la plaza.

Pero nada de eso. Efectivamente hay una pequeña losa de cristal situada en el medio de la plaza, donde muchísima gente quiere ver lo que hay tras ella, aunque no sé si fue el frío que congeló el cristal o que no lo habían limpiado en años, pero yo solamente vi un cristal medio blanco y ahí a lo lejos podías interpretar algo, pero vaya, nada comparado con lo imaginado.

Gendarmenmarkt

Considerada una de las plazas más bonitas de la ciudad, la Gendarmenmarkt era la antigua plaza del mercado principal de Berlín.

Gendarmenmarkt.jpg

Actualmente es conocida por las dos iglesias idénticas que hay en ella. En un lado la catedral francesa construida en el siglo XVIII y en el otro la alemana, del 1785. Y en el centro de la plaza encontramos la sede de la Orquesta Sinfónica de Berlín.

Nosotros no pudimos ver bien la plaza, ya que en Navidad se monta un mercado enorme con mil tiendas y una pista de hielo en el centro. La entrada al mercado es de 1€ por persona.

Alexanderplatz

alexanderplatz

Es considerada la plaza más concurrida y turística de Berlín, donde encontramos la Torre de Televisión, la fuente de Neptuno, el Ayuntamiento Rojo, el Museo del Cuerpo Humano y el famoso reloj mundial, entre otras atracciones turísticas. También está muy cerca de la Catedral de Berlín.


Torre de Televisión

antenna-architecture-berlin-1576002

Torre de televisión

Sus casi 400 metros de altura lo convierten en el edificio más alto de la ciudad, donde puedes entrar y subir hasta su mirador. Situada en el centro de Alexanderplatz y construida para mostrar la superioridad del comunismo frente al capitalismo.

Yo no pude subir porque, otra vez, me quedé sin entrada. Y no queríamos estar parados una o dos horas en plena calle con el frío polar del invierno Alemán azotando. Pero si vais en época de máximo turismo, como fue mi caso (y si no también), podéis comprar las entradas aquí. Como veréis hay diferentes horarios y tipos de entradas. A demás, te entra con la Berlin Welcome Card.

tuberias

Tuberías a la vista

Como dato curioso, me gustaría explicaros que la ciudad está construida sobre terreno pantanoso, y esa es la razón de porqué hay tantas tuberías de colores al rededor de la ciudad. Éstas lo que hacen es drenar el agua para que se pueda llevar a cabo la construcción de nuevas infraestructuras.

 


Otras cosas que hacer en Berlín

Excursión a Potsdam

Sin duda, esta excursión es de las más populares entre los turistas que visitan la ciudad. Potsdam es uno de los conjuntos arquitectónicos más espectaculares y declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

potsdam

Para llegar, se debe tomar un S-Bahn hasta la estación Westkreuz y allí tomar otro tren de la linia lila S7, hasta Potsdam. Está a unos 40 minutos de la ciudad.

Tempelhof – El aereopuerto hecho parque

Leí que este parque era muy interesante por su historia, así que fuimos a investigar y resultó ser un aeropuerto que cerró en el 2008 y que actualmente, los berlineses lo usan para hacer deporte, picnics, barbacoas, para pasear, y muchas otras actividades que se puedan imaginar.

En el año 1945, el ejército norteamericano tomó el control de la base hasta el año 1993.

Ir a ver un partido de Hockey Hielo

Una de las cosas que no podíamos dejar de hacer era ir a ver un partido de Hockey Hielo en el Mercedes-Benz Arena.

Ice Hockey

Personalmente me pareció un show realmente impresionante. Fuegos artificiales (aunque los odie), música, mascotas del equipo rondando por ahí, dance y kiss cam, luces, un ambiente un poco tenso pero muy divertido y un partido muy igualado.

Me sentí como en las pelis americanas. Aunque seguramente en España también existen este tipo de espectáculos deportivos, no suelo ir a ninguno y todo fue nuevo para mí.

Aunque no estéis muy familiarizados con el hockey, os animo a no dejar de ir a ver un partido, pues fue una experiencia muy chula y hay tickets por unos 20€. Nosotros compramos los de 37€, justo detrás de las cámaras de televisión y se veía genial.


¿Dónde comer en Berlín?

Mercado Markthalle

Situado en la calle Eisenbahnstraße en el barrio de Kreuzberg, es un mercado histórico que reabrió sus puertas en el año 2011, después de 120 años de su inauguración inicial.

Se trata de un mercado de comida donde puedes encontrar todo tipo de manjares. Personalmente lo encontré un poco caro, pero vale la pena ir a verlo y comerse un sandwich o comer la deliciosa carne desmenuzada que nos comimos en uno de los puestos llamado Big Stuff Smoked BBQ.

Os dejo la web aquí: Markthalle Neun

Petrocceli – La mejor pizza

Esta pizzería situada en la calle Torstraße 171, Mitte, fue el primer restaurante al que fuimos. Nos llamó la atención lo fino y elegante que era y que tuvieran un cartel donde se leía: “Oferta especial, pizza y pasta a 5€”.

Al final entramos y nos comentaron que esa oferta era solamente hasta las 17h, pero igualmente los precio no eran para nada desorbitados, al final cenamos por 15€ cada uno y nos comimos la mejor pizza margarita que he probado en mi vida. La pasta tampoco estaba mal, pero esa pizza la recordaré toda la vida. Mucha cerveza y nos invitaron al entrante.

Os dejo la web aquí: Restaurante Petrocelli

Brewdog – La cervecería con el mejor acompañamiento

Esta cervecería nos llamó la atención desde el momento en que la vimos. Y es que tiene todo tipo de cerveza y encima la puedes acompañar con unas pizzas súper originales y riquísimas. Eso sí, preparad la cartera.

La web aquí: Brewdog Mitte

Mivadu – Un restaurante vietnamita de verdad

mivaduEste restaurante me dejó alucinada por la calidad de su comida. Aquí en España probé un restaurante vietnamita al poco tiempo de volver de Vietnam y la verdad es que me decepcionó bastante. Pero eso es como comer en un restaurante chino de aquí y comer allí, que ya os digo que no tiene NADA que ver.

La cosa es que en este restaurante me sentí como si estuviera comiendo en el mismo Vietnam. Aunque en un restaurante y no en la calle, que es donde comía el 100% de las veces. ¡Riquísimo!

Aquí tenéis la web: Restaurante vietnamita Mivadú

Come Buy – Té de burbujas

bubble-teaEste tipo de té lo probé en Taiwan hace dos años y me dejó impresionada, se trata de un té con leche de toda la vida (frío), con perlas de tapioca en el fondo, que son unas bolitas negras que recuerdan al sabor y textura de la gelatina.

Mas que rico es muy curioso, y a mí que me encanta el té, ¡es la combinación perfecta!

Aquí la web: Tetería Come Buy


Tommi’s Burger Joint – Buenas hamburguesas

Aquí nos paramos a cenar un día de camino a casa y la verdad es que nos fliparon sus hamburguesas. No son las más baratas pero sí que son riquísimas. Creo recordar que nos costaron unos 10€ cada una, con cerveza. A parte, la decoración del local es muy chula.

La web aquí: Tommi’s Burger Joint

Mustafa’s Gemüse Kebap – El mejor Kebap de Berlin

Como he comentado mas arriba, este puesto de Kebap nos llamó tanto la atención por la cola interminable de gente que esperaba para probar el mejor kebap de Berlín

El puesto está en Friedrichshain-Kreuzberg. A 1,5 km de Checkpoint Charlie.

La web: Mejor Kebap de Berlín

Mustafa Demir’s Gemüse Kebap – Su merjor alternativa

No pudimos probar el Kebap de Mustafa’s pero no nos queríamos ir sin probar un auténtico Kepab turco, o al menos algo que se pareciera un poco a lo que te sirven en Turquía, y no a la basura que te sirven en España. Así que paseando por una plaza llamada Hackescher Markt, al ladito de Alexanderplatz, encontramos este restaurante que supusimos era una imitación.

Recomiendo que os cojáis uno grande entre dos, porque nosotros cometimos la locura de coger uno pequeño cada uno y ni cenamos de lo llenos que estábamos. Y eso que mi pareja come por cuatro.

Café Cinema – Una cafetería hecha galería

cage-gallery

Este es un espacio lleno de arte, una cafetería a la que, sin duda, no puedes dejar de ir aunque no te tomes nada, sólo visitar su exterior lleno de graffiti ya vale la pena. A parte, también hacen exposiciones de arte.


¿Qué hacer en Nochevieja?

La Nochevieja en Berlín es famosa por su fiesta callejera, los fuegos artificiales y la macro fiesta que se monta en la Puerta de Brandemburgo. Así que nuestro plan era ese, ir a la Puerta, disfrutar de los conciertos, beber mucho Glühwein y cerveza, hacer la cuenta atrás, y celebrar el año nuevo rodeada de alemanes felices y borrachos.

Pero nosotros, como buenos españoles, decidimos cenar (a hora española) en el apartamento de Airbnb donde nos alojábamos y salimos de ahí a las 22h. Así que para cuando llegamos, todos los accesos a la Puerta de Brandemburgo estaban cerrados y ahí no entraba ni la tía Rita.

a-las-puertas-de-la-puerta

Así de cerca nos quedamos de la puerta

Claro, nuestro plan era legar a las 23h, hacer la cuenta atrás y luego disfrutar del concierto, pero lo que no sabíamos era que los alemanes después de las 00h se iban a casa o se quedaban por las calles lanzando cohetes locos sin rumbo.

Así que decidimos entrar a cualquier bar, bar que nunca encontramos porque todo eran fiestas privadas y no nos dejaban entrar. Vamos, todo lo que habíamos planeado. Y si le sumamos el pánico que le tengo a los fuegos artificiales, petardos y a todo lo que haga mucho ruido, fue toda una experiencia.

Así que, si queréis pasar la Nochevieja en la Puerta de Brandemburgo, os recomiento ir a eso de las 19h, pues la fiesta empieza a las 14h y las entradas están abiertas hasta que se llena el aforo.

Cebú, Bohol i Siquijor: el trío perfecto.

Cebú y el Sinulog Festival

mapa visayas
Estas tres islas están situadas en la provincia de Visayas Central, como podéis ver en la imagen.

Por lo que sé, toda la isla de Cebú tiene mucho para dar y mostrar. Queríamos ir a Malapascua y a Moalboal, pero sólo nos dio tiempo a visitar Cebú City, donde no teníamos pensado ir, pero al enterarnos de que se celebraba el mayor festival del sudeste asiático, el Sinulog Festival, no dudamos en quedarnos.

En Cebú dormimos en casa de dos chicos filipinos, Onix y Khen, vía Couch Surfing. Aunque al ser el Sinulog, la casa estaba llena de primos, hermanos y amigos del pueblo. Eso era ca’n boom, como decimos en Mallorca. Y, aunque dormir en el suelo con una manta de colchón no es muy cómodo, nos lo pasamos genial.

Ese festival es digno de admiración, un ambiente sanísimo, todo el mundo está feliz, sonriendo, chocándose la mano y haciendo bailar figuritas del Niño Jesús como quién hace bailar a la Virgen en Semana Santa pero a ritmo de batucada.


Bohol, las Chocolate Hills y los Tarsiers

De Cebú pasamos a Bohol, para ver las Chocolate Hills y pararnos a ver los Tarsiers, la especie más pequeña de monos que existe, o eso nos dijeron.

bohol map

Para llegar a las Chocolate Hills, cogimos un bus público que nos dejó en Carmen, el pueblo donde se encuentran, y de ahí tuvimos que caminar un poco y subir por una carretera asfaltada cuesta arriba hasta la entrada del “museo”.

Las vistas eran muy bonitas, aunque se les llama Chocolate Hills por el color marrón que adoptan en temporada seca. Y nosotros llevábamos ahí 20 días y no había parado de llover, así que muy secas no estaban.

Tras la visita a las Chicolate Hills, quisimos ir caminando hasta la Tarsier Conservation Area, que nos dijeron que estaba a 15 minutos de allí. Así que empezamos a caminar hasta que llevábamos una hora y decidimos preguntar. Sorpresa, ¡¡¡nos dijeron que eso estaba a 15 km!!!!! Así que empezamos a hacer autoestop y por ahí no pasaba ni el Kiko, hasta que se paró un bus y nos llevó hasta la entrada de ésta.

Allí nos cobraron 1€ y nos paseamos por el parque, donde pudimos ver a 5 Tarsiers. La verdad es que no era lo que me esperaba, aunque tampoco sabía qué esperar. Era un parquecillo cerrado de 30m2 y, aunque los Tarsiers no parecían estar mal, está claro que los animalillos libres son siempre más felices.

Cuando terminamos la visita express cogimos un bus público allí mismo que nos dejó en el centro de Tagbilaran. Donde subimos a una Food Court y probamos un postre con base de macarrones, papaya, piña y yogur con al menos tres kilos de azúcar. Muy pero que muy malo.


San Juan, Siquijor

Y para acabar, pasamos tres días en Siquijor. Una pequeña isla donde no pudimos hacer nada más que dormir y curarnos la melopea que llevábamos de tanta lluvia. Tampoco paró de llover en los tres días que estuvimos ahí. Queríamos visitar Apo Island, para poder nadar con tortugas, pero fue imposible a causa del mal tiempo.

Para llegar, fuimos al puerto de Tagbilaran y compramos los billetes por unos 1000php con mochila facturada. Y una vez allí, pagamos religiosamente la ecotasa de 10php cada una y cogimos un tuk tuk que nos dejó en un hostal llamado Sisors en el pueblo de San Juan. Nosotras sólo le habíamos dicho que nos dejara en un hostal cómodo y barato, puesto que ninguna de las dos se encontraba bien y sólo queríamos dormir. Ese día dormí 16 horas del tirón, no digo más.

¿Qué hacer en Siquijor?

Aunque nosotras no tuvimos suerte, os animo a visitar la isla, pues según tengo entendido es un paraíso y hay muchas cosas para hacer. Dentro de nuestro plan estaban las cascadas Lugnason, en Tubod, a unos km de San Juan y Cambugahay, que se encuentra pasada la Iglesia de San Isidro, en el pueblo de Lazy.

A parte, hay playas muy cucas como la Palitoon Beach, donde se ve un atardecer mágico, eso sí lo pudimos ver una tarde que paró de llover unas horitas, aunque estaba bastante nublado.

Y, por lo que nos dijeron, también hay unas cuevas llamadas Cantabon Caves, situadas cerca de San Antonio. La entrada de tuesta unos 500php y vale hasta para tres personas. Y una vez allí, puedes adentrarte hasta casi 1 km hacia las profundidades de la isla.

Un lugar que yo, sin duda, no pisaré en la vida, pues tengo mucha claustrofobia y, según tengo entendido, tienes que ir agachado la mayor parte del tiempo, con agua que te cubre hasta la cintura en algunos momentos.

¿Dónde comer en Siquijor?

Para comer en San juan, hay tres sitios que recomiendo, el Rasta Man Bar, el Baha Bar y un italiano del que no recuerdo el nombre. Estos eran los tres sitios donde comimos durante los tres días allí.

El Rasta Bar Man es el más económico y está muy bueno, aunque no tienen (o tenían) mucha variedad. Nos pasábamos casi todo el día allí dentro hablando con los camareros que eran majísimos.

El Baha Bar es un sitio muy bonito, con shows nocturnos y música en directo, aunque es carete. Pero los platos (o su presentación) son más glamurosos que el de los rasta.

Y el italiano estuvo bastante bueno, sobretodo la pizza de Nutela que nos metimos entre pecho y espalda.

La isla de Palawan y sus rincones más preciosos

Palawan es el archipiélago más grande de Filipinas, y su mayor isla recibe este mismo nombre. Aunque nos vamos a centrar en ésta, no está de más saber que el archipiélago entero alberga nada más y nada menos que unas 1800 islas. Hemos de tener en cuenta que en Filipinas hay más de 7000 islas y se hablan más de 170 lenguas, aunque solamente el Filipino y el Inglés son oficiales.

palawan

Palawan es una isla alargada, como podéis ver en la imagen. Y su capital, Puerto princesa, se encuentra en el centro. ¡Allí es donde empezamos nuestro viaje!

Aunque primero paramos en el aeropuerto de Manila, donde me hicieron facturar la maleta por primera vez en dos meses. Así que ojito en Manila, que los que me pararon no eran ni de la aerolínea, eran unos guardas que estaban en la puerta, al lado de dos básculas enormes y si tu maleta superaba las dimensiones o el peso, ¡a facturación que te vas!

Destinos más turísticos de Palawan

Podríamos decir que los destinos al que todo turista/viajero suele ir son

Aunque yo os hablaré de los cuatro primeros, que fueron los que me dió tiempo a visitar, puesto que también queríamos visitar las Chocolate Hills en Bohol, el Festival Sinulog en Cebú, y visitar las islas Apo y Siquijor.

Puerto Princesa

Llegamos a Puerto Princesa bastante de noche y sin tener hostal reservado. La verdad es que nos acojonamos un poco ya que el país era nuevo, gente nueva a la que aun no habíamos analizado y no sabíamos muy bien cómo serían. Pero como he dicho anteriores veces, ¡son maravillosos! Aunque pueden llegar a agobiar en un mini aeropuerto, de noche y sin saber por dónde ir.

Al final nos dijeron que había un hostal juvenil y muy barato llamado Treffpunkt Hostel y, con la ayuda de tres chicos jóvenes muy simpáticos y alegres (tanto que asustaban), llegamos sanas y salvas.

Pagamos 350php por la cama individual en un dorm de 6, más o menos lo que pagamos en los otros hostales en los que nos hospedamos.

La verdad es que la ciudad no es gran cosa, me pareció más un sitio de paso para estar un día, sacarte la sim card, comprarte champú y sacar dinero. Que os recuerdo que Puerto Princesa y El Nido son los únicos sitio de Palawan donde encontraréis ATMs. O así era en 2016.


Sabang

Sabang es un pueblecillo a unas dos horas de la ciudad de Puerto princesa, parada ideal si vais dirección El Nido.

Es un lugar bonito, cuco, pequeñito. Recuerdo que había un par de resorts delante de la playa, una playa impresionante, muy bonita, mágica, larguísima y llena de palmeras, donde jugamos una hora entera con las super-olas que había. Y más tarde vimos un precioso atardecer y jugamos con los niños, y no tan niños, locales.

Sabang es el punto de partida para visitar el Río del Parque Nacional de Puerto Princesa. Puedes llegar desde la ciudad en Jeepney o en una van privada. La verdad es que cuesta más o menos lo mismo, aunque en el Jeepny es bastante más fácil regatear. Al menos según mi experiencia. Al final fuimos en van privada y nos costó unos 140php.

Nos alojamos en el Hostal Café Sabang y pagamos 350php por una cama en un dormitorio de cuatro personas.

Para visitar el río subterráneo debéis primero sacar una autorización y registraros en la oficina de turismo allí en el mismo puerto de Sabang. Y una vez lo tienes, puedes llegar hasta la entrada del parque en barca o caminando unos 5km por la jungla.

Si optas por ir en barco, os recomiendo que busquéis a 5 personas más, para así llenar el barco, y abaratar costos. Nos costó unos 800php ida y vuelta. Éramos cuatro así que no nos salió muy caro.

cartel-sabang

El paseo es muy bonito (y movido), dura 45 min y recorres 4 de los 8km que tiene el río. Al llegar te dan un chaleco, casco, un audio-guía, te juntan en grupos de 8 y te meten en una canoa. La verdad es que vale mucho la pena la visita. A parte es una de las 7 maravillas del mundo y está declarado patrimonio de la humanidad.

Dentro del río no hay luz, nada de luz. Solamente puedes ver lo que los guías alumbran con los focos. Y allí de muestran las diferentes formaciones rocosas que hay y todos los animales como murciélagos, que viven en total oscuridad.


Port Barton

Ésta fue nuestra siguiente parada. Actualmente estoy leyendo muchos malos comentarios en redes sobre este destino, aunque nosotros no tuvimos ni un problema. A parte de no saber que no volveríamos a encontrar otro ATM hasta El Nido y llegar sin dinero a Port Barton. Menos mal que llevaba 100€ de emergencia y con eso tuvimos para pagar el hostal y la comida de dos días para mí y mi amiga, y a parte, nos sobró para poder pagar el traslado a El Nido y un tour por las islas vecinas de Port Barton. ¡¡Donde me encontré con una tortuga tan grande como yo!!

tortuga.jpg

¡Ah! Tenéis que pagar una eco tasa al entrar. Nosotras pagamos 50php en 2016.

El lugar es bastante cuco, es un pueblecillo de pescadores muy humilde donde se respira mucha paz y tranquilidad.

Nos quedamos a dormir en una Guest House que resultó ser una pequeña casita de madera donde Pepito perdió el gorro. Aunque nos lo pasamos genial ya que había cuatro huéspedes más a parte de nosotros, que éramos cuatro, más la dueña de la casa. Aun no sé como cupimos.

Port Barton es un lugar perfecto para pasar unos días relajados, sin móvil ni tonterías. Podéis ir de excursión a las islas de los alrededores y pasear por la playa. Eso sí, preparaos para esperar unas tres horas (sin exagerar) cada vez que queráis ir a comer/cenar a algún sitio.


El Nido

Este rincón de Palawan, junto a Corón, creo que es el más turístico de Filipinas por su belleza, fauna marina, agua cristalina y lagunas que te dejan sin habla.

Nuevamente, debes pagar una ecotasa al entrar. En 2016 eran 50php por persona. En cuanto a dormir y comer no hay problema, pues encuentras Guest Houses con las 3B’s fácil y rápidamente. Como siempre, a unos 350php por noche/cama.

Es un lugar realmente bonito, aunque nosotras no lo pudimos disfrutar tanto como queríamos, pues llovió y llovió sin descanso. Aunque uno de los días dejó de llover, sin desencapotarse el cielo, claro, y pudimos hacer un tour por la mañana y visitar Nacpan Beach por la tarde.

El tour nos salió bastante caro, aunque también se aprovecharon de que era el único día que no llovía. Pagamos unos 800php y, a parte, tuvimos que apoquinar otros 200php por otra ecotasa.

Nos llevaron a tres lagunas muy muy bonitas, donde podías hacer snorkel y alquilar unos kayaks. Aunque ojito porque a nosotros nos vendieron que las máscaras, la comida y el kayak estaba incluido, y resultó no haber ni una máscara, la comida fue muy pero que muy escasa y los kayaks se pagaban a parte.

Aunque a mi la “Secret Lagoon” me sobró bastante, ya que era muy pequeña, a rebosar de la gente de los tours y nada del otro mundo. A parte, en las aguas filipinas hay como unas micro medusas que pican y duelen al momento, después ya está y casi no deja marca, pero te hacen el baño muy incómodo.

Y en cuanto a la Nacpan Beach, cogimos un tuk tuk, en el que no cabíamos puesto que éramos cinco con el conductor, y la mayoría de nosotros no éramos precisamente espaguetis. El tuk tuk lo cogimos en la carretera y nos llevó y nos retornó al hostal.

Os dejo una foto de archivo de cómo sería la playa en un día soleado..

Nacpan.jpg

¡Ah! Mucho cuidado con los nik nik, sun flies, mini mosquitos, como los queráis llamar. Se cebaron conmigo y estuve unos días con toda la espalda, brazos y piernas llenas llenísimas de picaduras. Y son realmente incómodas.

Y para acabar, no puedo dejar de enseñaros el aeropuerto de El Nido y de la avioneta con la que volamos a Cebú. El aeropuerto es una caseta con cuatro bancos donde, a parte de pesar la maleta te pesan a ti también. Aunque estuvo muy bien, ya que había pastelitos para picotear y tilas y tés por si querías beber algo.

Y, lo más gracioso, son la trupe de mujeres filipinas vestidas con un traje regional y cantando canciones de despedida a los que se van y de bienvenida a los que llegan. Perdí todas las fotos y los vídeos del móvil y no os lo puedo enseñar, pero lo tenía todo documentado.

Os dejo la parte del vídeo a Asia dónde podréis ver los momentos en Palawan. ¡¡Y es que me lo estaba pasando tan bien que no hice ni fotos!! Sólo unos pocos vídeos. Las fotos que aparecen son de Claire Fountaine.

 

20 días recorriendo el paraíso Filipino

Filipinas, la tierra soñada, el principal destino de nuestro viaje, el más esperado y el menos aprovechado… Durante el mes de Enero, época ideal para viajar al país, mientras nevaba por España y Mallorca se inundaba, en Filipinas tampoco escaseaba la lluvia..☔⚡ Nos pilló un tifón durante los 20 días en los que estuvimos allí y la verdad es que visitamos lugares realmente paradisíacos, pero el paraíso con lluvia no luce tan bien… una lástima (y putada también) 😥

ensaimada filipina

Ensaimada Filipina

Así que esos 20 días en Filipinas se pueden resumir en lluvia, constipados, pastelillos y empachos! 🍞🍩🍫🍪 ¡¡¡Es el país del pan y la pastelería!!! Nos pusimos las botas de “pan de sal, mamones, puto queso y ensaimadas Filipinas” Nyammmm 😝

También vivimos la euforia y la emoción de la gente filipina durante su mayor celebración, el Sinulog Festival! 🎉🎊 Un festival que, para que os hagáis una idea y sin ánimo de ofender a nadie, es una mezcla entre cabalgata de los reyes magos, procesión de Semana Santa y el orgullo gay.

Sinulog

Sinulog Festival, Cebú, Filipinas

¡Una pasada de festival! Divertido y amigable, donde se celebra el nacimiento del “Señor Santo Niño” y pasean un Niño Jesús vestido con una capa y una larga cabellera 👼 Todos bailan a ritmo de una mezcla de batucada y una banda de Semana Santa que recuerda a cuando bailan los vírgenes un Jueves Santo. Vestidos con unos trajes muy brillantes similares a los del carnaval de Brasil, todos de conjunto con la capa del Niño Jesús. Y, a grito de “Pit Señor” y “Viva el Señor Santo Niño”, mientras te chocan la mano, te dan la bienvenida a cultura tan y tan religiosa 🙏😇

En cuanto a la gastronomía, aparte del pan y pasteles, no es un país que destaque por su deliciosa comida… Y mucho menos si eres vegetariana 🐷🐮🐓🐑

khen

Khen, uno de los chicos que nos acogió en Cebú 💜

Pero sí destaca por otra cosa, SU GENTE! 😍👌 Tuvimos la suerte de poder convivir con mucha con gente local ¡y fue inolvidable! Humildes y bondadosos, muy respetuosos, divertidos, relajadísimos y unos auténticos ROMÁNTICOS.

En fin, Filipinas, me dejaste un sabor agridulce, pero volveré a descubrirte con unas condiciones climáticas un poco mejores…🌏🌊🌼🌴🌞


Información Básica

Visado

Actualmente los Españoles y todos los países de Sudamérica pueden permanecer 30 días sin necesidad de tramitar el visado con antelación. Menos los brasileños, que tienen 59 días.

Los únicos requisitos son; tener el pasaporte con una validez superior a 6 meses y un billete de salida.

En el caso de querer extender tu visado después de los 30 días, sólo tienes que acercarte a una de las oficinas de inmigración en filipinas. Y podéis extender el visado de la siguiente manera hasta los 36 meses, después de ese período tendréis que salir del país y volver a entrar.

  • Primera extensión – 29 días: 3130php
  • Segunda Extensión – 2 meses + IC Card: 7800php
  • Tercera Extensión – 2 meses: 2930php
  • Cuarta Extensión – 2 meses: 4340php
  • Quinta Extensión – 2 meses: 2930php
  • Sexta Extensión – 2 meses: 2930php

Por otra parte, si ya sabes que te vas a quedar más de un mes en el país, lo mejor es que tramites el visado desde tu país. En el caso de los españoles, las tasas son las siguientes:

  • Visado de 3 meses de una sola entrada: 27€
  • Visado de 6 meses de múltiple entrada: 54€
  • Visado de 1 año de múltiple entrada: 81€

Vacunas

Como en cualquier otro país del Sudeste, las vacunas importantes son;

  • La fiebre amarilla, obligatoria si vienes de un país donde sea endémica
  • Hepatitis A y B
  • Tétanos/difteria y triple vírica (Sarampión, rubeola, parotiditis)
  • Fiebre tifoidea, polio, rábia y cólera
  • Encefalitis japonesa

En Filipinas existe un riesgo moderado de malaria en la isla de Palawan, zonas de Mindanao, Mindoro, Archipiélago Sulú y Luzón. En cuanto al resto, no os preocupéis.

Aunque mi relación con el Malarone no fue muy bueno, y por lo que tengo entendido le pasa a mucha gente, así que mejor tomad mucha vitamina B6 y untaros de anti-mosquitos.

Monedas y precios

La moneda de país es el Peso Filipino (php). Actualmente 1€ son unos 62php, aunque podéis comprobar el cambio actual aquí.

Los precios son bastante baratos en filipinas, aunque os recomiendo coger los billetes de avión internacionales con tiempo, ¡¡porque el billete de Bali a Manila nos costó nada más y nada menos que 400€!!

El precio de la cama en un hostal decente cuesta al rededor de 350php, un menú en un restaurante barato te puede salir a 150php, si ya quieres más lujo o comida internacional dobla el precio y en cuanto al transporte, pocas veces nos encontramos un precio fijo, casi todo el tiempo teníamos que negociar el precio del trayecto. Así que ya os contaré qué nos costó aproximadamente cada viaje que hicimos.

Os recomiendo encarecidamente hacer CouchSurfing en Filipinas. Nosotras no hicimos en Palawan pero sí en Cebú, y fue una estupenda idea, ya que los filipinos son un amor y nos trataron genial.

¡Ah, que no se me olvide! En Filipinas se paga cada vez que llegas a un destino turistico, es como una eco tasa. No me parece nada mal, pero me hubiera gustado saberlo antes. A parte, en Palawan sólo hay cajeros en El nido y en Puerto Princesa (o así era en 2016). Eso sí que es bien necesario saberlo si no queréis que os pase como a nosotras, que llegamos a Port Barton sin un peso.


Nuestra ruta

La ruta que elegimos se puede dividir en dos bloques;

  • Palawan: Una isla llena de naturaleza y autenticidad, un paraíso de aguas esmeraldas y grandes montañas. ¡Haz click aquí para saber más!
  • Cebú, Bohol y Siquijor: En estas islas, más pequeñas pero con un encanto inigualable, se puede encontrar fiesta y diversión, a parte de naturaleza a raudales y muchísima fauna marina. A parte, en Bohol están las Chocolate Hills y los Tarsiers, el mono más pequeño del mundo. ¡Haz click aquí para saber más!

Bali y las Islas Gili

Nuestro último destino y allí donde pasamos las navidades y noche vieja fueron estas cuatro islas que, sin duda, se tienen que conocer.

Bali fue bastante decepcionante, la verdad, puesto que teníamos unas expectativas MUY altas y la verdad es que no me pareció para tanto. Claro que seguramente escogimos mal los lugares.

Por otro lado, las Islas Gili fueron espectaculares, ¡abajo os cuento más!

*Los precios son de finales del año 2016, así que puede que hayan cambiado*


Cómo llegar a Bali

Bali dispone de un aeropuerto internacional, así que se puede llegar en avión desde muchos puntos.

En el caso de que lleguéis desde la Isla de Java, como nosotras, puedes encontrar aeropuertos en Jakarta y en Surabaya hasta Dempasar, en Bali.

Nosotras veníamos desde Banyuwangi, así que cogimos un ferry desde el Puerto de Ketapang, de donde sale el ferry hasta el puerto de Gilimanuk, en Bali. Y desde allí ya podéis ir hasta Ubud, Kuta, o donde queráis ir. El ferry nos costó 6mil rup, aunque creo que ahora ha subido el precio, como todos los demás, supongo.

El ferry sale cada 30 minutos, tarda media hora y está bastante bien. Yo me pude reír mucho con el vídeo que nos pusieron. Era un concierto en directo de música balinesa con bailes. Muy curioso.

bus-ubud

Sentada en el salpicadero del bus

Al llegar al puerto, conocimos a una pareja de chinos muy simpáticos y nos montamos en un bus.

Al principio todo bien, todo correcto, no era incómodo y había espacio para las maletas y para estirar las piernas. Cosa muy positiva puesto que el trayecto tenia que durar unas 5h. Nadie podía prever lo que estaba por venir.

A medida que nos íbamos parando en los pueblos de camino, se iba subiendo más y más gente, cosa que hizo que terminara sentada en el salpicadero del coche con mis maletas encima de las rodillas y debajo de los pies.

Para que hagáis una idea, era un bus de 30 personas y allí por lo menos había 50. Parecíamos sardinillas. ¡Y eso duró casi cinco horas!


Qué hacer en Bali

Ubud

Al llegar a Bali fuimos directamente a Ubud, que nos habían dicho que era un sitio espectacular. Y sí, es bonito y muy interesante si eres amante del yoga y del espiritualismo, puesto que todo, o casi todo, está enfocado a eso. 

Lo encontré un pueblo cuco y turístico, pero con un punto demasiado postureta. Aunque visitamos unos arrozales bastante chulos y nuestro hotel era una pasada. ¡Tenía forma de templo hindú! Parecía que te estabas alojando en el Prambanan Temple, y encima te traían el desayuno a la terracita de la habitación.

También hay un mercado donde podéis encontrar de todo, aunque como está muy enfocado al turismo, los precios estaban un poco infladetes.

Kuta y sur de Bali

Por otro lado, lo del surf en Bali es lo típico, aunque creo que hay lugares mejores, sobretodo para empezar. Puesto que las olas eran demasiado grandes como para empezar de cero.

A parte la playa de Kuta fue la peor a la que fuimos en todo el viaje. Está llena de basura que llega de otras islas, hace muchísimo viento, y el tiempo tampoco fue una locura.

Vamos, que Kuta os lo podéis ahorrar, desde mi humilde opinión, y más si venís de zona de playa. Porque a mí Kuta me recordó a Magalluf, cambiando a los ingleses por australianos.

Aunque el día de Navidad, quisimos is a recorrer la isla y contratamos un tour con un coche privado, a lo reinonas, pero nos los merecíamos y fue bastante barato. No recuerdo el precio pero sí al hombre que nos lo vendió. Se llamaba Kasman y su empresa era la “Bali Full Moon” en la Jl. Legian, delante del hotel Akman.

El tour fue perfecto. Nos vino a buscar un coche al hotel y nos fuimos hacia el sur de la isla. Cosa que os recomiendo hacer. ¡Ah! tengo entendido que el norte de la isla también tiene lugares muy bonitos.

Nuestro primer destino fue la playa de Nusa Dua, bastante guapa pero nada espectacular, pero ya os digo que siendo de las Islas Baleares, pocas playas me impresionan… Más tarde fuimos a Dreamland Beach, una playa que más que bonita es divertida por sus pedazo de olas que te engullen y de hacen rodar como si dentro de una centrifugadora estuvieras. Cosa que a mí me gusta mucho, pero sé que a muchos otros les parece agobiante.

El Templo Uluwatu fue nuestra última parada antes de volver a Kuta. Este templo lo recomiendo 100%, es muy bonito, podéis ver un maravilloso atardecer, un espectáculo de danzas balinesas y, a parte, está lleno de monos. Aunque no los molestes que pueden atacar. La entrada nos costó 30mil rupias.

Siento no tener fotos de estas dos playas, pero me olvidé las cámaras en el hotel…


Islas Gili

Las Gili son un conjunto de tres islas; Gili Air, Gili Meno y Gili Trawangan, o Gili T. Son unas islas bastante pequeñas, ¡entre las tres no llegan ni a los 15 km de superficie!

Para llegar, cogimos una van que nos vino a buscar al hotel y nos llevó hasta un puerto. Allí cogimos un ferry hasta Gili Air y allí mismo había mil personas ofreciéndonos alojamiento. Nosotras nos quedamos en unos bungalows llamados Matahari Bungalow 3 y estuvo genial. Tenía una piscina, un restaurante en frente del mar en el que hacían conciertos por la noche con espectáculo de fuego.

Personalmente, me quedo con Gili Meno, puesto que Gili Air es una islita demasiado pequeña y tranquila, perfecta para una pareja de recién casados. No hay nada más que hacer que sentarse en una hamaca y relajarte.

Y por otra parte, Gili Trawangan está demasiado saturada de turismo de fiesta y borrachera. Se nos ocurrió ir a pasar la nochevieja allí y la verdad es que no nos fue tan bien como nos lo habíamos imaginado. Pues la media de edad eran los 18 años, australianos borrachos y una fiesta pumchimpum de discoteca que no me va mucho.

A parte, allí tienen la costumbre de tirar petardos y unos fuegos artificiales pequeños que los tiras y te vuelven a toda velocidad hasta que explotan a unos pocos metros de ti. Y teniendo en cuenta el miedo que me dan el fuego y los petardos, podéis imaginar que fue toda una agradable velada.

Así que sin ninguna duda, Gili Meno se lleva el primer premio. Mantiene el equilibrio perfecto entre el relax y la fiesta. Puesto que las playas también son de las mejores y hay un tour de snorkel que no está nada mal y nos costó 300mil rup. Vimos tortugas marinas y todo tipo de peces. 

Y el mismo chico que nos vendió el tour, es el que canta cada noche en el restaurante de la playa principal. Se llama Arghi y es muy majo. Pasamos una noche muy divertida con él y todos sus amigos, cantando en el bar y bebiendo un licor de arroz que habían preparado ellos.

Y aquí se termina mi paso por indonesia, aunque llevaré siempre a los indonesios que conocí y tanto me dieron, en mi corazón y mi recuerdo. Suena muy ñoño pero es cierto. Conocí a gente que me hizo cambiar algunas perspectivas de mi vida y a otras que simplemente recordaré por lo que me hicieron reír con sus historias.

El este de Java y sus volcanes Bromo y Kawah Ijen

vaquero

Cuando buscamos qué hacer en Indonesia, lo tuvimos muy claro al ver fotos de los volcanes y los templos de Java central. En el Este de Java se encuentran los dos primeros, y de momento los únicos volcanes que he visitado. El monte Bromo, en Cemoro Lawang y el Kawah Ijen, en Banyuwangi.

*Los precios son de finales del año 2016, así que puede que hayan cambiado*


El Monte Bromo

paz-en-el-bromo

Bromo Mount

Éste es famoso por ser uno de los volcanes más activos de indonesia. Y su principal atractivo es ver el amanecer desde la montaña Gunung Penanjakan, aunque nosotras nos lo perdimos, como todos los amaneceres indonesios, puesto que fuimos en época de lluvias y no tuvimos suerte.

Para llegar al Bromo, cogimos un tren desde Yogyakarta hasta Malang (280mil rup) Aunque también se puede llegar desde Probolinggo. ¡Ah! si queréis dormir y no podéis dormir en cualquier sitio, como me pasa a mi, pagad un poco más, porque nosotras compramos el tren más barato y casi nos morimos. Qué nochecita… ¡Qué tortura!

Y de allí una minivan a Cemoro Lawang (150mil rup). Tuvimos que regatear bastante y al final lo conseguimos a buen precio puesto que el conductor tenia que ir a Cemoro Lawang para un funeral y nos llevó junto a su familia.

Era una van bastante vieja y recuerdo pasarlo un poco mal, a parte de por lo largo que fue el viaje, porque había momentos en los que no sabíamos si eso iba a subir las pedazo cuestas por las que pasábamos.

Allí nos alojamos en Café Lava (100mil rup), muy recomendado por todos los mochileros, y la verdad es que está genial. Muy limpio, bonito y acogedor. Y encima justo al lado hay un warung bueno, bonito y barato. Aunque corten el plátano con el mismo cuchillo con el que han deshuesado el pollo tres minutos antes y sin limpiar.

bromo mount Paz Mercadal

Para subir a ver el amanecer es una excursión de 1-2h caminando. Pero aseguraos de que vais a ver algo porque nosotras sólo vimos niebla.. Así que nos levantamos a las 3am pa’ ná…

Desde los miradores (si los encontráis) podéis llegar a la arena por un atajo y así os aseguráis de no pagar nada (que no tenéis que pagar igualmente pero puede que os la intenten colar).

Bajando de vuelta, hay un puente y justo a la derecha encontráis un mini sendero que lleva a un huerto. Bueno, pues si lo seguís (respetando las lechugas y cebollas que os encontraréis por el camino) llegaréis a la arena y a disfrutar de las vistas. Ese lugar me enamoró

Tengger


Kawah Ijen

mascara

Kawa Ijen

Este volcán es famoso por su lago turquesa formado en el interior de su cráter y los depósitos de azufre que contiene en él.

La visita a este volcán fue la peor experiencia que tuve en Indonesia, pero fue mala suerte, puesto que como os comentaba antes, nosotras fuimos en temporada de lluvias, y eso hizo que no lo pudiéramos ver con claridad y encima, que el viento me tirara al humo lleno de restos de azufre a la cara, como a las guapas.

Para acceder a él, lo mejor es quedarse a dormir en Banyuwangi. Nosotras veníamos de Cemoro Lawang, así que bajamos hasta Probolinggo en minivan (35mil rup) y de allí a Banyuwangi un tren (94mil rup). Para dormir nos quedamos en casa de un chico muy simpático que encontramos en CouchSurfing.

cascadas

Banyuwanyi watelfalls

Este chico también se portó genial con nosotras. Tenía a otros dos viajeros ucranianos hospedados en su casa y el día que llegamos nos llevó a cenar y a pasear por una playa con arena volcánica. Y además, el día que subimos al volcán nos llevó a unas cascadas a pocos kilómetros del pueblo donde pasamos la mañana y hasta nos cayó la madre lluvia tropical.

Para llegar al Kawah Ijen se puede ir en moto o pagar un poco más para que te lleven en minivan + entrada. Nosotras pagamos 300mil rup y fuimos 6 en un tour con guía. La excursión es de noche para llegar a (intentar) ver el amanecer También te daban una máscara con la que, en mi caso, me costaba más respirar. Y entre una cosa y otra, lo pasé de fábula, vaya.

La verdad es que el tour en si estuvo muy bien porque el guía era un antiguo trabajador del volcán. Hombres que van de arriba a abajo, jugándose la vida, transportando azufre en bloques dentro de unas enormes cestas de que pesan hasta 90 kg. La verdad es que me quedé realmente impresionada, puesto que si ya es complicado caminar por allí por lo resbaladizo que es el suelo y lo que te llega a marear el olor que desprende el volcán… No me quiero ni imaginar cómo lo deben pasar ellos.

Yogyakarta y sus templos Prambanan y Borobudur

amanecer-bromo

Java fue nuestro primer destino indonesio después de Singapur. Y, sin duda, una experiencia brutal. Estuvimos unos 20 días entre Java Central y el Este de Java.

Java es la isla más poblada del mundo y se divide en tres partes. Las dos que he mencionado y el Oeste de Java.

El Oeste de la isla se caracteriza por sus paisajes naturales, su producto local y una vida más rudimentaria. A parte, allí se encuentra la capital, Jakarta, a la que no fuimos, puesto que nos dijeron que era un caos absoluto y nosotras huíamos de eso.

Así que nos dirigimos directamente a la parte de Java central, donde visitamos Jogjakarta, o yogyakarta, y sus dos principales templos, el Prambanan y el Borobudur.


Cómo llegar a Yogyakarta

Puedes llegar a la ciudad tanto en avión como en tren, bus, o van.

El aeropuerto está lejos de la ciudad, así que lo más recomendable es coger un tuk tuk, bus o un taxi para llegar al centro.

En tren desde las estaciones Gambir y Pasar Senen, en Jakarta, la capital, son unas 8h recomendablemente diurnas, puesto que los trenes en Indonesia son bastante incómodos. A parte, te deja durante la mitad de la noche en la estación de Yogya. Las estaciones principales de tren en Jogja son Tugu y LepunyanganAquí podéis comprobar los tickets de tren.

En bus son 12h desde Jakarta y las estaciones principales de Yogyakarta son la Giwangan y la Jambor.

Y como consejo para moverse en van por el país, os diría que os informéis de los precios actuales que demandan y así ya tengáis una idea clara para estar preparados a la hora del regateo.


Dónde dormir y comer

Os recomiendo encarecidamente que utilicéis el CouchSurfing en esta gran ciudad. Os aseguro que será una gran experiencia y más si sois jóvenes y no os importa dormir donde sea.

En nuestro caso nos acogieron en una residencia donde vivían 15 chicos universitarios provenientes de Borneo. Era una comunidad con un patio enorme en medio rodeado de muchas habitaciones conectadas entre si.

En la habitación que nos dejaron sólo había un colchón en el suelo, un ventilador y una mesa llena de libros. El baño era compartido con otra habitación y no os describiré el nivel de suciedad que había entre el baño y la habitación.

Pero la verdad es que esos chicos nos trataron tan bien que no le dimos tanta importancia. A parte nos llevaron a pasear, a cenar, nos despertaban por las mañanas para que no desperdiciáramos el día y hasta nos enviamos postales de tanto en cuanto.

Y en cuanto a la comida, en Malioboro Street los puestos de comida abren de 5 p.m. a 12 de la noche. Y hay warungs por toda la ciudad donde comer un Mie o Nasi Goreng durante todo el día.


Qué ver en Yogyakarta

La ciudad en si es un poco caótica, no tanto como Jakarta por lo que nos dijeron, pero está bastante llena de polución por el tráfico, sobretodo el centro. Aunque recomiendo dar un paseo por Malioboro Street y perderse por las calles de la ciudad. La gente es muy amable y siempre está dispuesta a ayudar.

Por otra parte, os hablaré de los dos templos que visité; el Prambanan y el Borobudur. 

*Los precios son de finales del año 2016, así que puede que hayan cambiado*


Templo Prambanan

Es el mayor complejo de templos hindúes de la isla con más de 200 candis, o templos. Se encuentra a 18km de Yogyakarta y podéis ir y volver en bus público (el A1 desde Malioboro Street) por unas 7mil rup. El horario de apertura es de 6 a.m a 6 p.m.

Cuando lleguéis allí no os dejéis engañar por los tuktukeros que os dirán que está super far away pero en realidad no son más de 5 minutos caminando. A nosotras nos convencieron y al final tardamos 40, de los cuales 35 estuvimos en un atasco comiéndonos todo el humo de motos y coches..

templo-prambanan

Al llegar deberéis pagar la entrada, que a nosotras nos costó 234mil rup, aunque si tenéis alguna Student Card, se os descuenta la mitad. Así que no está mal llevarla encima.

Nosotras no tuvimos mucha suerte porque nos topamos con un día que era festivo en el país y claro, estaba a reventar de familias, colegios y demás, a parte de los propios turistas.

prambanan-baile

Danza Javanesa

Lo bueno fue que, al ser fiesta, pudimos presenciar una representación de baile javanés. Fue muy entretenido a la vez que perturbador.

Por no hablar de las millones de fotos que nos pedían los indonesios y algún que otro chino al grito de “miss, photo photo”.

 


Templo Borobudur

Lugar de peregrinaje budista formado por seis plataformas cuadradas y tres circulares en la parte superior. El templo alberga 72 budas y se encuentra a unos 40 km de Yogyakarta. Para llegar, podéis coger el bus “Jogja-Borobudur Bus” desde la estación Jambor hasta una pequeña estación de autobuses cerca del templo.

borobudur-temple

Borobudur

La entrada nos costó 400mil rup y entramos desde el hotel que hay debajo, el cual te da un pequeño desayuno, un pañuelo de tela, una linterna y un mapa del templo.

Vale mucho la pena quedarse a dormir cerca del templo y levantarse a las 4 a.m para ver el amanecer, aunque sea más caro. Y por mucho que no se vea el amanecer ese día, como nos pasó a nosotras, os evitáis compartir el templo con mil personas más.

Consejo: Id a la entrada principal aunque os digan que sólo se puede ver el amanecer desde el hotel, porque no es verdad.. O eso nos contaron posteriormente. Una vez más, caímos en la trampa y pagamos mucho más… Pero valió la pena, como os digo, por el hecho de poder estar en el templo con poca gente.

Nosotras dormimos en una guesthouse muy barata (86mil rup) con una señora muy estupenda que nos traía comida y bebida cada media hora. Cenamos en un warung regentado por un padre y un hijo que estaba buenísimo.

Ruta de un mes por Indonesia

Impresiones de uno de los países más amables y generosos del mundo

vaquero-bromo

Indonesia, el país en el que nos reencontramos con maravillosas sonrisas y una amabilidad, humildad, generosidad y hospitalidad merecedora de reconocimiento. Sobretodo después de nuestro paso por las grandes ciudades de Malasia y Singapur, donde todo era estrés, rapidez, edificios altos y carencia de saludos y sonrisas.

Definitivamente Indonesia nos enseñó y dio mucho más de lo que imaginábamos. Y, al ser uno de los países más pausados y relajados del mundo, donde tardan 35 minutos en preparar un café y una hora y cuarto en cocinar una tortilla francesa, aprendimos a ser muy pacientes, cosa que nos falta a muchos de los que venimos de occidente.

Los indonesios nos enseñaron lo que era la generosidad y que se necesita muy poco para ser feliz. Era el pueblo más majo y con el corazón más bonito y puro que nos habíamos encontrado hasta el momento. Respetuosos como nadie, muy amigables y sobretodo, generosos a más no poder.

Para que os hagáis una idea del nivel de generosidad del que os hablo, nos quedamos a dormir a casa de gente que no tenía más que un colchón (roñoso) en el suelo y un ventilador y nos cedían el espacio entero para nosotras, yéndose ellos a dormir a otro lado, sólo para nuestro confort. Os imagináis? Esto nos pasó tanto en Indonesia como en Filipinas y en Taiwan.

pano-bromo

Es un país perfecto para mezclarte con los locales, aprender de ellos, hablar durante horas, hacer tanto couch surfing como puedas, bucear, nadar en aguas cristalinas, hacer trekking por montaña, visitar templos, volcanes, montes, preciosos atardeceres y, con suerte, también amaneceres… Y muchísimo más.

Es, sin duda, un país de contrastes, donde puedes encontrar mucha naturaleza, paisajes de playa y montaña impresionantes, todo tipo de animales pastando por la calle, y por otra parte están las ciudades que aglomeran todo el trafico con el que te puedes pasar 3h para hacer un recorrido que, a pié, tardas 15 minutos. Aun no entiendo el porqué de ir sobre ruedas, si tardas muchísimo más.

Otra cosa que no puedo dejar pasar es el hecho de sentirte como una rockstar por la cantidad de fotos y entrevistas (sí, entrevistas) que te piden por la calle. A veces se te ponen al lado directamente como quien no quiere la cosa y se toman un selfi contigo a grito de “miss photo photo”.

foto clara y paz

Tengo que decir que al principio es divertido, pero cuando llevas un mes allí y no pasa ni un día en el que no te pidan unas cuantas fotos… También ayudaba el color del pelo de mi amiga, rojo fuego, cosa que parecía que en Asia no habían visto nunca y todo el mundo se lo quería tocar y lo comparaban con frutas tropicales.

Y, a parte del problema del tráfico, los plásticos también son un gran problema en esta sociedad. Bali es un claro ejemplo de lo que hablo, tristemente.

Como resumen gastronómico; Creps, arroz, noodles y pollo, como ingredientes principales, y a destacar el exceso de azúcar en todo tipo de comida. La sal parece que aun está por descubrir. Los platos que más me gustaron fueron el Mie Goreng y Nasi Goreng (fideos y arroz frito con verduras), el Roti Cane Keju (queso) y Roti Cane Susu ( leche), que era una especie de ensaimada/crep, con lo que le quisieras poner por encima. DELICIOUS!

El Gado-Gado es otro típico plato indonesio, aunque yo lo probé dos veces y me espantó su sabor, pero oye, para algunos es todo un manjar.

¡Ah! En Indonesia a los restaurantes más económicos y caseros se les llama “Warung”


Información Básica

Visado

El visado para Indonesia es “on arrival” y te dan una estancia de 30 días, prorrogables a 60, pagando 35usd. Aunque si ya sabéis que vais a quedaros 60 días, lo más fácil es que lo saquéis por adelantado.

Es importante que el pasaporte tenga una vigencia de más de 6 meses y, en algunos casos, os pedirán el billete de salida del país.

A parte, deciros que no en todos los aeropuertos y puertos está la opción de la visa gratuita. Aquí podréis encontrar una lista con los aeropuertos y puertos donde la entrada es gratis

Vacunas

Para Indonesia, como en otros países de Asia, la única vacuna obligatoria es la de la Fiebre Amarilla en el caso de que provengas de un país donde sea endémica, como en América del sur.

Las otras, opcionales pero que recomiendo siempre poner son:

  • Hepatitis A y B
  • Tétanos y Rabia
  • Encefalitis Japonesa

En Indonesia, de momento, no hay riesgo de Malaria, aunque los mosquitos te comen igual y pica mucho, así que a untarse bien de repelentes naturales o con químicos. Pero ojo, cuidado que a algunos nos quema la piel.

Moneda y precios

rupiah indonesia

Rupiah

La moneda oficial es la Rupiah Indonesia. Tengo que decir que no había visto nunca unos billetes tan enormes. Y, a parte de eso, ¡¡¡en indonesia eres millonario!!!! En realidad es una tontería y al final es un coñazo, puesto que tienes que llevar mucho dinero encima, que realmente no es tanto, pero abultar abulta.

Para que os hagáis una idea, un euro son alrededor de casi 17mil Rupias. Aquí podréis ver la conversión actual.

Una cama te cuesta al rededor de 1 millón de rupias, por un plato de comida puedes pagar entre 25 mil y 50 mil rupias, y por una cerveza, unas 30 mil. Eso con tantos ceros asusta, pero al final te acostumbras, y realmente es todo muy barato.


Nuestra ruta se divide en

Java Central, donde nos paseamos por Yogyakarta y visitamos los templos Prambanan y Borobudur. ¡Haz Click aquí para saber más!

El este de Java, donde estuve por primera vez en volcanes, asomándome en el cráter del Bromo y ahogándome con el sulfuro del Kawah Ijen, y visitando otros lugares preciosos rodeada de naturaleza. ¡Más info aquí!

Bali e Islas Gili, donde me puse más morena en una semana que en un verano en Mallorca, y donde pasamos las navidades y la noche vieja relajadas en la playa. ¡Te cuento más en esta entrada!

Singapur en 3 días

Singapur es, junto a Taipei, la ciudad más moderna, y desarrollada en la que estuvimos durante el viaje. Es simplemente otro mundo.

Singapore Paz Mercadal

Singapur es una ciudad hecha país. Está extremadamente limpia y ordenada, sobretodo el centro, lleno de edificios altos y hoteles de lujo. A parte está súper bien comunicado con MRT o autobús.

En Singapur también conviven muchas culturas diferentes y puedes encontrar tanto mezquitas, como templos hindúes, budistas o taoistas.  A diferencia de Malasia, en Singapur sí se mezclan unos con otros, o al menos no es tanta la diferencia y distancia entre etnias.

Es un poco más carete que el resto de países del Sudeste Asiatico, es verdad, pero siempre puedes encontrar algo barato. A parte, el Couch Surfing funciona muy bien. Nosotras conocimos a un chico en CS, que no nos pudo hospedar pero nos hizo un tour por toda la ciudad


Información básica

Visado

Si provenís de un país hispanohablante o de Brasil no necesitáis visado y podéis estar en el país 30 días. Lo único que necesitas es que tu pasaporte expire en más de 6 meses, un billete de vuelta y mucha paciencia en la ventanilla de inmigración.

A mí me tuvieron un rato y hasta cuestionaron si yo era la dueña del pasaporte un par de veces. Es cierto que llevaba una cara de zombi que no me aguantaba después del tren infernal que cogimos desde Malasia, pero… ¿De verdad que era para tanto?

Para más información podéis visitar la web “do you need a visa” o la del gobierno para saber más sobre los requisitos para entrar.

Vacunas

Para entrar en Singapur no necesitas ninguna vacuna obligatoria a parte de la Fiebre Amarilla en caso de venir de países donde es endémica, como Sudamérica.

Moneda, idioma y cuando viajar

La moneda del país es el Dólar de Singapur, el cambio esta aproximadamente en 1€ = 1,60 SGD ¡Consulta el cambio actual aquí!

En cuanto al idioma, el más hablado es el inglés, puesto que, como he dicho antes, conviven muchas culturas. Aunque también se hablan el chino mandarín, el malayo y el tamil.

En Singapur la temperatura no es muy cambiante, y siempre están entre los 25-30ºC. Entre Octubre y Marzo es época de lluvias, aunque nosotras estuvimos en Diciembre y tuvimos unos días espléndidos.


Cómo llegar a Singapur

Singapur tiene Aeropuerto Internacional, así que se puede llegar desde casi cualquier lugar del mundo. Y desde allí puedes coger el tren o un bus de la línea 36/36A por 2 SGD (EXACTOS, ni más ni menos), o te sacas la tarjeta y la vas recargando. Aunque son 12 SGD, 5 por la tarjeta y 7 para gastar. Y el mínimo recargable son 10 SGD.

STPplus_DL Flyer_FA

Singapore pass

También existe la opción de comprar el Tourist Singapore Pass, que te dan viajes ilimitados durante 1, 2 o 3 días. Aunque para mi gusto no vale la pena porque fuimos casi por todo caminando.

Aunque nosotras llegamos por tierra desde Kuala Lumpur. Tuvimos que coger tres trenes infernales que nos rompieron toda la noche. Pero era la manera más rápida de llegar a Singapur sin tener que pasarnos el día en un bus.

Así que nuestra ruta fue:

  • KL Sentral a Gemas (31MYR)
  • Gemas a JB Sentral (21MYR)
  • JB Sentral a Woodlands (5MYR)

Como he comentado más arriba, fue una noche infernal. Los trenes, al ser de corta duración, eran muy rígidos, incomodísimos y encima tenían el aire acondicionado a 10 grados por lo menos. ¡Qué frío!

El primer tren salió de KL Sentral a la 1:30 de la madrugada y llegamos a Woodlands a las 9 am. Intentamos dormir, sobretodo durante los dos primeros trenes que fueron más largos, pero no encontrábamos la manera de colocarnos para estar mínimamente cómodas. Al final terminamos cada una dentro de su saco para combatir el frío polar de allí dentro, y yo me tumbé en medio del pasillo, donde todo el vagón me observaba, debían pensar que era una vagabunda sin ascos a nada, puesto que el suelo del tren no podía estar más asqueroso, pero me pudo el sueño y el malestar.

Una vez llegamos a Woodlands no teníamos ni idea de dónde ir, y con las pintas que llevábamos la gente nos rehuía. Fuimos a un ATM a sacar dinero, porque no llevábamos un solo Dolar Singapuriense, e intentamos buscar la manera de llegar hasta el centro de la ciudad.

Al final encontramos un bus que nos llevaría hasta la estación central de autobuses, no estaba muy lejos pero entre el cansancio y el calor, preferimos ir sobre ruedas.

El problema fue que allí los buses se pagan con una tarjeta o con el dinero justo. Y nosotras, que acabábamos de sacar dinero del cajero, sólo teníamos billetes. Pero el autobusero fue encantador y nos llevó gratis. ¡Mil gracias, señor!

Nada, que llegamos a la estación central y otra vez no teníamos ni idea de por dónde tirar ni para dónde ir. No nos había pasado eso ni en Tailandia ni en Malasia. Siempre lo habíamos tenido todo muy claro, pero supongo que al ver 200 buses y 30 paradas, nos pilló la confusión.

Averiguamos dónde teníamos que ir y esperamos el bus mientras intentábamos conseguir cambio para poder pagar el ticket. Pero no sé que pasó ese día que nadie tenía cambio para un billete tan grande, ni siquiera en la cafetería de la estación nos lo querían cambiar. Así que no sabíamos cómo hacerlo y al final subimos y probamos suerte por si volvía a sobar la flauta.

Pero esta vez no tuvimos tanta suerte con el autobusero, era un poco borde y nos echó del bus a gritos cuando le enseñamos el billete, diciéndonos que se tenia que pagar justo. A lo que un chico joven que venía detrás de nosotras, se ofreció a pagarnos el ticket a las dos. ¡Pero qué recibimiento, por favor!


Dónde dormir y comer

Como he comentado al principio, Singapur es más caro que el resto del Sudeste Asiático, por lo que el hostal más barato que vais a encontrar ronda los 10 SGD. Aunque allí funciona muy bien el Couch Surfing, y podéis encontrar fácilmente algún sitio donde dormir.

Nosotras estábamos demasiado cansadas como para hacerle caso a nadie y decidimos irnos a buscar algún hostal que estuviera bien en Little India, donde nos habían dicho que encontraríamos lugares económicos.

Caminando caminando encontramos un hostal por 14 SGD (unos 9€), el Bunc Hostel. Creo que recordaré toda mi vida la sensación de entrar en ese hostal y saber que iba a dormir era noche en un lugar así. Sin exagerar, hacia más de un mes que dormíamos en lugares que hacían que el Bunc Hostel pareciera el lujo máximo. ¡Tenía agua caliente, papel de váter, secador de pelo, lamparitas en cada litera y un separador entre camas! Para nosotras, en ese momento, fue un lujo como ningún otro. ¡A parte estaba muy limpio todo, las camas eran comodísimas y tenían un desayuno con mil cosas diferentes!

En cuanto a comer, hay mucha variedad, aunque lo mejor es ir a comer a los food courts, unos espacios abiertos a la hora de comer y cenar, con muchísimos puestecillos de comida de todo tipo. A parte están muy buenos, es barato y hay por todo.


Qué hacer en Singapur

Marina Bay es una de los principales puntos turísticos de Singapur ¡Y de noche es espectacularmente bonito! A parte, si algo les gusta a los singapurenses, son los espectáculos de agua, luces y fuego, si cabe. Y cada noche puedes disfrutar de un show allí mismo, bajo el Marina Bay Sands.

Aunque si queréis ver un espectáculo chulo, con agua, fuego, un matte painting bien hecho y con una historieta musical, id al show que hacen en la isla de Sentosa, una isla artificial donde también hay un parque de atracciones y una playa donde te puedes bañar, aunque para mi gusto, no muy apetecible.

Al otro lado del Marina Bay Sands hay un centro cultural de de donde se ve todo mucho mejor que desde arriba del Hotel. Yo soy de las que un landscape sin los edificios principales de la ciudad, no vale nada. A parte, dentro de ese centro cultural, encontraréis muchas actividades por hacer.

Marina Bay Paz Mercadal

También podéis ir a ver los Gardens by the bay, uno de los lugares mas mágicos de Singapur que están al lado del Hotel Marina Bay Sands.

gardens-by-the bay-banner

gardens

Gardens by the bay

Justo cuando estuvimos nosotras estaba cerrado por no sé qué evento privado, y no pudimos entrar, pero lo vimos desde la rooftop del hotel. Allí también pudimos ver a todos los ricos bañándose en la infinity pool de éste. No nos dieron nada de envidia, allí bañándose en una larga e infinita piscina, mientras nosotras veíamos la ciudad desde una pequeña terraza con más gente de la que podía aguantar.

El Jardín Botánico también es un buen lugar para pasar la mañana. Tiene más de 150 años de historia y en 2015 la UNESCO lo declaró Patrimonio de la Humanidad. A parte, ¡es gratis!

Sultan-Mosque

Sultan Mosque

Y no puede faltar la visita a Little India y China Town aunque a mí la zona que más me enamoró fue la Arab Street. ¡Qué calle tan bonita! A parte, tiene una mezquita al final de la calle, la Sultan Mosque y unas palmeras a los lados que te hace sentir como si estuvieras en una película.

Putrajaya y su preciosa mezquita

Esta ciudad no estaba en nuestros planes, pero en vista de que Kuala Lumpur no nos estaba gustando tanto como pensábamos que lo haría, buscamos alguna alternativa lejos del caos.

Una mujer local nos habló de la mezquita de Putrajaya, nos dijo que era una preciosidad y que valía mucho la pena ir a verla. Y la verdad es que es de lo mejor que pudimos hacer en KL.

putramosque

Para llegar a la ciudad de Putrajaya se tiene que coger el tren KLIA Express desde la estación de KL Sentral, para eso tenéis que llegar desde donde os encontréis, en nuestro caso estábamos e China Town, así que cogimos el primer tren desde allí.

Una vez en KL Sentral tenéis que buscar la KL Transit Gate, y os subís al tren que va dirección aeropuerto. Os tenéis que bajar en la estación Bandar Tasik Selatan y allí coger otro bus hasta Putrajaya/Cyberjaya.

Y voilá, ya estáis en la ciudad de Putrajaya, una ciudad súper moderna, verde, vacía, amplia y calurosa, muy calurosa.

Una vez allí podéis (y os recomiendo) subir a un bus de línea para llegar hasta la mezquita, porque sino vais a morir achicharrados.

Hay un bus que os deja en la misma puerta y allí entráis, si no es hora de rezo, como nos pasó a nosotras, que tuvimos que ir a hacer tiempo por fuera. Aunque no fue mucho así que entramos al rato.

vulturis

Angulos imposibles

Fue bastante gracioso porque nos hicieron poner una túnica con la que parecíamos Vulturis, y eso era una regla para todo el mundo, no sólo en el caso de no levar ropa adecuada, puesto que entraban muchas mujeres musulmanas ya tapadas y se lo hacían poner igual. 

La mezquita la encontré preciosa tanto por dentro como por fuera, era un espectáculo ver ese monumento. Había una escuela de niños y adolescentes haciendo talleres y estudiando el Corán, y justo al lado hay como una biblioteca enorme y preciosa.

putra-mosque

Putramosque

Dentro de la mezquita conocimos a un guía que nos explicó pieza por pieza desde dónde provenía la mezquita. Fue muy interesante todo lo que nos contó. Y a parte de eso, eramos las únicas turistas blancas del lugar, y todo el mundo quería hacerse fotos con nosotras. Pero eso no es nada comparado con el acoso que llegas a vivir en Indonesia… Aunque al principio tengo que decir que es gracioso y todo.

Como anécdota os contaré que mi amiga y yo nos perdimos en el primer tren. Había muchísima gente y no sabíamos seguro si era el tren que tocaba o no, y al final una se quedó fuera y la otra dentro del vagón.

Pero lo peor fue que pensamos diferente a la hora de resolver el problema y hacer posible el reencuentro, puesto que no llevábamos móvil.

Clara, que se quedó dentro, pensó que yo cogería el siguiente tren y ya nos veríamos al final, pero yo pensé que me esperaría en la siguiente parada, así que me subí al siguiente tren y me bajé en la parada contigua, pero ni rastro. Lo que me dio por pensar que a lo mejor había vuelto al punto inicial, así que volví a la primera parada, pero tampoco apareció. Yo no podía estar más nerviosa y opté por ir hasta la última parada y probar suerte. Y gracias al universo ahí estaba, rodeada de malayos, con su pelo rojo fuego y su piel blanca, así sin destacar ni un poquito entre la multitud.

Creo que cuando la vi se me pasaron todos los males, ¡Qué melodramática soy cuando me lo propongo!