20 días recorriendo el paraíso Filipino

Filipinas, la tierra soñada, el principal destino de nuestro viaje, el más esperado y el menos aprovechado… Durante el mes de Enero, época ideal para viajar al país, mientras nevaba por España y Mallorca se inundaba, en Filipinas tampoco escaseaba la lluvia..☔⚡ Nos pilló un tifón durante los 20 días en los que estuvimos allí y la verdad es que visitamos lugares realmente paradisíacos, pero el paraíso con lluvia no luce tan bien… una lástima (y putada también) 😥

ensaimada filipina

Ensaimada Filipina

Así que esos 20 días en Filipinas se pueden resumir en lluvia, constipados, pastelillos y empachos! 🍞🍩🍫🍪 ¡¡¡Es el país del pan y la pastelería!!! Nos pusimos las botas de “pan de sal, mamones, puto queso y ensaimadas Filipinas” Nyammmm 😝

También vivimos la euforia y la emoción de la gente filipina durante su mayor celebración, el Sinulog Festival! 🎉🎊 Un festival que, para que os hagáis una idea y sin ánimo de ofender a nadie, es una mezcla entre cabalgata de los reyes magos, procesión de Semana Santa y el orgullo gay.

Sinulog

Sinulog Festival, Cebú, Filipinas

¡Una pasada de festival! Divertido y amigable, donde se celebra el nacimiento del “Señor Santo Niño” y pasean un Niño Jesús vestido con una capa y una larga cabellera 👼 Todos bailan a ritmo de una mezcla de batucada y una banda de Semana Santa que recuerda a cuando bailan los vírgenes un Jueves Santo. Vestidos con unos trajes muy brillantes similares a los del carnaval de Brasil, todos de conjunto con la capa del Niño Jesús. Y, a grito de “Pit Señor” y “Viva el Señor Santo Niño”, mientras te chocan la mano, te dan la bienvenida a cultura tan y tan religiosa 🙏😇

En cuanto a la gastronomía, aparte del pan y pasteles, no es un país que destaque por su deliciosa comida… Y mucho menos si eres vegetariana 🐷🐮🐓🐑

khen

Khen, uno de los chicos que nos acogió en Cebú 💜

Pero sí destaca por otra cosa, SU GENTE! 😍👌 Tuvimos la suerte de poder convivir con mucha con gente local ¡y fue inolvidable! Humildes y bondadosos, muy respetuosos, divertidos, relajadísimos y unos auténticos ROMÁNTICOS.

En fin, Filipinas, me dejaste un sabor agridulce, pero volveré a descubrirte con unas condiciones climáticas un poco mejores…🌏🌊🌼🌴🌞


Información Básica

Visado

Actualmente los Españoles y todos los países de Sudamérica pueden permanecer 30 días sin necesidad de tramitar el visado con antelación. Menos los brasileños, que tienen 59 días.

Los únicos requisitos son; tener el pasaporte con una validez superior a 6 meses y un billete de salida.

En el caso de querer extender tu visado después de los 30 días, sólo tienes que acercarte a una de las oficinas de inmigración en filipinas. Y podéis extender el visado de la siguiente manera hasta los 36 meses, después de ese período tendréis que salir del país y volver a entrar.

  • Primera extensión – 29 días: 3130php
  • Segunda Extensión – 2 meses + IC Card: 7800php
  • Tercera Extensión – 2 meses: 2930php
  • Cuarta Extensión – 2 meses: 4340php
  • Quinta Extensión – 2 meses: 2930php
  • Sexta Extensión – 2 meses: 2930php

Por otra parte, si ya sabes que te vas a quedar más de un mes en el país, lo mejor es que tramites el visado desde tu país. En el caso de los españoles, las tasas son las siguientes:

  • Visado de 3 meses de una sola entrada: 27€
  • Visado de 6 meses de múltiple entrada: 54€
  • Visado de 1 año de múltiple entrada: 81€

Vacunas

Como en cualquier otro país del Sudeste, las vacunas importantes son;

  • La fiebre amarilla, obligatoria si vienes de un país donde sea endémica
  • Hepatitis A y B
  • Tétanos/difteria y triple vírica (Sarampión, rubeola, parotiditis)
  • Fiebre tifoidea, polio, rábia y cólera
  • Encefalitis japonesa

En Filipinas existe un riesgo moderado de malaria en la isla de Palawan, zonas de Mindanao, Mindoro, Archipiélago Sulú y Luzón. En cuanto al resto, no os preocupéis.

Aunque mi relación con el Malarone no fue muy bueno, y por lo que tengo entendido le pasa a mucha gente, así que mejor tomad mucha vitamina B6 y untaros de anti-mosquitos.

Monedas y precios

La moneda de país es el Peso Filipino (php). Actualmente 1€ son unos 62php, aunque podéis comprobar el cambio actual aquí.

Los precios son bastante baratos en filipinas, aunque os recomiendo coger los billetes de avión internacionales con tiempo, ¡¡porque el billete de Bali a Manila nos costó nada más y nada menos que 400€!!

El precio de la cama en un hostal decente cuesta al rededor de 350php, un menú en un restaurante barato te puede salir a 150php, si ya quieres más lujo o comida internacional dobla el precio y en cuanto al transporte, pocas veces nos encontramos un precio fijo, casi todo el tiempo teníamos que negociar el precio del trayecto. Así que ya os contaré qué nos costó aproximadamente cada viaje que hicimos.

Os recomiendo encarecidamente hacer CouchSurfing en Filipinas. Nosotras no hicimos en Palawan pero sí en Cebú, y fue una estupenda idea, ya que los filipinos son un amor y nos trataron genial.

¡Ah, que no se me olvide! En Filipinas se paga cada vez que llegas a un destino turistico, es como una eco tasa. No me parece nada mal, pero me hubiera gustado saberlo antes. A parte, en Palawan sólo hay cajeros en El nido y en Puerto Princesa (o así era en 2016). Eso sí que es bien necesario saberlo si no queréis que os pase como a nosotras, que llegamos a Port Barton sin un peso.


Nuestra ruta

La ruta que elegimos se puede dividir en dos bloques;

  • Palawan: Una isla llena de naturaleza y autenticidad, un paraíso de aguas esmeraldas y grandes montañas. ¡Haz click aquí para saber más!
  • Cebú, Bohol y Siquijor: En estas islas, más pequeñas pero con un encanto inigualable, se puede encontrar fiesta y diversión, a parte de naturaleza a raudales y muchísima fauna marina. A parte, en Bohol están las Chocolate Hills y los Tarsiers, el mono más pequeño del mundo. ¡Haz click aquí para saber más!

Bali y las Islas Gili

Nuestro último destino y allí donde pasamos las navidades y noche vieja fueron estas cuatro islas que, sin duda, se tienen que conocer.

Bali fue bastante decepcionante, la verdad, puesto que teníamos unas expectativas MUY altas y la verdad es que no me pareció para tanto. Claro que seguramente escogimos mal los lugares.

Por otro lado, las Islas Gili fueron espectaculares, ¡abajo os cuento más!

*Los precios son de finales del año 2016, así que puede que hayan cambiado*


Cómo llegar a Bali

Bali dispone de un aeropuerto internacional, así que se puede llegar en avión desde muchos puntos.

En el caso de que lleguéis desde la Isla de Java, como nosotras, puedes encontrar aeropuertos en Jakarta y en Surabaya hasta Dempasar, en Bali.

Nosotras veníamos desde Banyuwangi, así que cogimos un ferry desde el Puerto de Ketapang, de donde sale el ferry hasta el puerto de Gilimanuk, en Bali. Y desde allí ya podéis ir hasta Ubud, Kuta, o donde queráis ir. El ferry nos costó 6mil rup, aunque creo que ahora ha subido el precio, como todos los demás, supongo.

El ferry sale cada 30 minutos, tarda media hora y está bastante bien. Yo me pude reír mucho con el vídeo que nos pusieron. Era un concierto en directo de música balinesa con bailes. Muy curioso.

bus-ubud

Sentada en el salpicadero del bus

Al llegar al puerto, conocimos a una pareja de chinos muy simpáticos y nos montamos en un bus.

Al principio todo bien, todo correcto, no era incómodo y había espacio para las maletas y para estirar las piernas. Cosa muy positiva puesto que el trayecto tenia que durar unas 5h. Nadie podía prever lo que estaba por venir.

A medida que nos íbamos parando en los pueblos de camino, se iba subiendo más y más gente, cosa que hizo que terminara sentada en el salpicadero del coche con mis maletas encima de las rodillas y debajo de los pies.

Para que hagáis una idea, era un bus de 30 personas y allí por lo menos había 50. Parecíamos sardinillas. ¡Y eso duró casi cinco horas!


Qué hacer en Bali

Ubud

Al llegar a Bali fuimos directamente a Ubud, que nos habían dicho que era un sitio espectacular. Y sí, es bonito y muy interesante si eres amante del yoga y del espiritualismo, puesto que todo, o casi todo, está enfocado a eso. 

Lo encontré un pueblo cuco y turístico, pero con un punto demasiado postureta. Aunque visitamos unos arrozales bastante chulos y nuestro hotel era una pasada. ¡Tenía forma de templo hindú! Parecía que te estabas alojando en el Prambanan Temple, y encima te traían el desayuno a la terracita de la habitación.

También hay un mercado donde podéis encontrar de todo, aunque como está muy enfocado al turismo, los precios estaban un poco infladetes.

Kuta y sur de Bali

Por otro lado, lo del surf en Bali es lo típico, aunque creo que hay lugares mejores, sobretodo para empezar. Puesto que las olas eran demasiado grandes como para empezar de cero.

A parte la playa de Kuta fue la peor a la que fuimos en todo el viaje. Está llena de basura que llega de otras islas, hace muchísimo viento, y el tiempo tampoco fue una locura.

Vamos, que Kuta os lo podéis ahorrar, desde mi humilde opinión, y más si venís de zona de playa. Porque a mí Kuta me recordó a Magalluf, cambiando a los ingleses por australianos.

Aunque el día de Navidad, quisimos is a recorrer la isla y contratamos un tour con un coche privado, a lo reinonas, pero nos los merecíamos y fue bastante barato. No recuerdo el precio pero sí al hombre que nos lo vendió. Se llamaba Kasman y su empresa era la “Bali Full Moon” en la Jl. Legian, delante del hotel Akman.

El tour fue perfecto. Nos vino a buscar un coche al hotel y nos fuimos hacia el sur de la isla. Cosa que os recomiendo hacer. ¡Ah! tengo entendido que el norte de la isla también tiene lugares muy bonitos.

Nuestro primer destino fue la playa de Nusa Dua, bastante guapa pero nada espectacular, pero ya os digo que siendo de las Islas Baleares, pocas playas me impresionan… Más tarde fuimos a Dreamland Beach, una playa que más que bonita es divertida por sus pedazo de olas que te engullen y de hacen rodar como si dentro de una centrifugadora estuvieras. Cosa que a mí me gusta mucho, pero sé que a muchos otros les parece agobiante.

El Templo Uluwatu fue nuestra última parada antes de volver a Kuta. Este templo lo recomiendo 100%, es muy bonito, podéis ver un maravilloso atardecer, un espectáculo de danzas balinesas y, a parte, está lleno de monos. Aunque no los molestes que pueden atacar. La entrada nos costó 30mil rupias.

Siento no tener fotos de estas dos playas, pero me olvidé las cámaras en el hotel…


Islas Gili

Las Gili son un conjunto de tres islas; Gili Air, Gili Meno y Gili Trawangan, o Gili T. Son unas islas bastante pequeñas, ¡entre las tres no llegan ni a los 15 km de superficie!

Para llegar, cogimos una van que nos vino a buscar al hotel y nos llevó hasta un puerto. Allí cogimos un ferry hasta Gili Air y allí mismo había mil personas ofreciéndonos alojamiento. Nosotras nos quedamos en unos bungalows llamados Matahari Bungalow 3 y estuvo genial. Tenía una piscina, un restaurante en frente del mar en el que hacían conciertos por la noche con espectáculo de fuego.

Personalmente, me quedo con Gili Meno, puesto que Gili Air es una islita demasiado pequeña y tranquila, perfecta para una pareja de recién casados. No hay nada más que hacer que sentarse en una hamaca y relajarte.

Y por otra parte, Gili Trawangan está demasiado saturada de turismo de fiesta y borrachera. Se nos ocurrió ir a pasar la nochevieja allí y la verdad es que no nos fue tan bien como nos lo habíamos imaginado. Pues la media de edad eran los 18 años, australianos borrachos y una fiesta pumchimpum de discoteca que no me va mucho.

A parte, allí tienen la costumbre de tirar petardos y unos fuegos artificiales pequeños que los tiras y te vuelven a toda velocidad hasta que explotan a unos pocos metros de ti. Y teniendo en cuenta el miedo que me dan el fuego y los petardos, podéis imaginar que fue toda una agradable velada.

Así que sin ninguna duda, Gili Meno se lleva el primer premio. Mantiene el equilibrio perfecto entre el relax y la fiesta. Puesto que las playas también son de las mejores y hay un tour de snorkel que no está nada mal y nos costó 300mil rup. Vimos tortugas marinas y todo tipo de peces. 

Y el mismo chico que nos vendió el tour, es el que canta cada noche en el restaurante de la playa principal. Se llama Arghi y es muy majo. Pasamos una noche muy divertida con él y todos sus amigos, cantando en el bar y bebiendo un licor de arroz que habían preparado ellos.

Y aquí se termina mi paso por indonesia, aunque llevaré siempre a los indonesios que conocí y tanto me dieron, en mi corazón y mi recuerdo. Suena muy ñoño pero es cierto. Conocí a gente que me hizo cambiar algunas perspectivas de mi vida y a otras que simplemente recordaré por lo que me hicieron reír con sus historias.