El este de Java y sus volcanes Bromo y Kawah Ijen

vaquero

Cuando buscamos qué hacer en Indonesia, lo tuvimos muy claro al ver fotos de los volcanes y los templos de Java central. En el Este de Java se encuentran los dos primeros, y de momento los únicos volcanes que he visitado. El monte Bromo, en Cemoro Lawang y el Kawah Ijen, en Banyuwangi.

*Los precios son de finales del año 2016, así que puede que hayan cambiado*


El Monte Bromo

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Bromo Mount

Éste es famoso por ser uno de los volcanes más activos de indonesia. Y su principal atractivo es ver el amanecer desde la montaña Gunung Penanjakan, aunque nosotras nos lo perdimos, como todos los amaneceres indonesios, puesto que fuimos en época de lluvias y no tuvimos suerte.

Para llegar al Bromo, cogimos un tren desde Yogyakarta hasta Malang (280mil rup) Aunque también se puede llegar desde Probolinggo. ¡Ah! si queréis dormir y no podéis dormir en cualquier sitio, como me pasa a mi, pagad un poco más, porque nosotras compramos el tren más barato y casi nos morimos. Qué nochecita… ¡Qué tortura!

Y de allí una minivan a Cemoro Lawang (150mil rup). Tuvimos que regatear bastante y al final lo conseguimos a buen precio puesto que el conductor tenia que ir a Cemoro Lawang para un funeral y nos llevó junto a su familia.

Era una van bastante vieja y recuerdo pasarlo un poco mal, a parte de por lo largo que fue el viaje, porque había momentos en los que no sabíamos si eso iba a subir las pedazo cuestas por las que pasábamos.

Allí nos alojamos en Café Lava (100mil rup), muy recomendado por todos los mochileros, y la verdad es que está genial. Muy limpio, bonito y acogedor. Y encima justo al lado hay un warung bueno, bonito y barato. Aunque corten el plátano con el mismo cuchillo con el que han deshuesado el pollo tres minutos antes y sin limpiar.

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Para subir a ver el amanecer es una excursión de 1-2h caminando. Pero aseguraos de que vais a ver algo porque nosotras sólo vimos niebla.. Así que nos levantamos a las 3am pa’ ná…

Desde los miradores (si los encontráis) podéis llegar a la arena por un atajo y así os aseguráis de no pagar nada (que no tenéis que pagar igualmente pero puede que os la intenten colar).

Bajando de vuelta, hay un puente y justo a la derecha encontráis un mini sendero que lleva a un huerto. Bueno, pues si lo seguís (respetando las lechugas y cebollas que os encontraréis por el camino) llegaréis a la arena y a disfrutar de las vistas. Ese lugar me enamoró

Tengger


Kawah Ijen

mascara

Kawa Ijen

Este volcán es famoso por su lago turquesa formado en el interior de su cráter y los depósitos de azufre que contiene en él.

La visita a este volcán fue la peor experiencia que tuve en Indonesia, pero fue mala suerte, puesto que como os comentaba antes, nosotras fuimos en temporada de lluvias, y eso hizo que no lo pudiéramos ver con claridad y encima, que el viento me tirara al humo lleno de restos de azufre a la cara, como a las guapas.

Para acceder a él, lo mejor es quedarse a dormir en Banyuwangi. Nosotras veníamos de Cemoro Lawang, así que bajamos hasta Probolinggo en minivan (35mil rup) y de allí a Banyuwangi un tren (94mil rup). Para dormir nos quedamos en casa de un chico muy simpático que encontramos en CouchSurfing.

cascadas

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Este chico también se portó genial con nosotras. Tenía a otros dos viajeros ucranianos hospedados en su casa y el día que llegamos nos llevó a cenar y a pasear por una playa con arena volcánica. Y además, el día que subimos al volcán nos llevó a unas cascadas a pocos kilómetros del pueblo donde pasamos la mañana y hasta nos cayó la madre lluvia tropical.

Para llegar al Kawah Ijen se puede ir en moto o pagar un poco más para que te lleven en minivan + entrada. Nosotras pagamos 300mil rup y fuimos 6 en un tour con guía. La excursión es de noche para llegar a (intentar) ver el amanecer También te daban una máscara con la que, en mi caso, me costaba más respirar. Y entre una cosa y otra, lo pasé de fábula, vaya.

La verdad es que el tour en si estuvo muy bien porque el guía era un antiguo trabajador del volcán. Hombres que van de arriba a abajo, jugándose la vida, transportando azufre en bloques dentro de unas enormes cestas de que pesan hasta 90 kg. La verdad es que me quedé realmente impresionada, puesto que si ya es complicado caminar por allí por lo resbaladizo que es el suelo y lo que te llega a marear el olor que desprende el volcán… No me quiero ni imaginar cómo lo deben pasar ellos.

Yogyakarta y sus templos Prambanan y Borobudur

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Java fue nuestro primer destino indonesio después de Singapur. Y, sin duda, una experiencia brutal. Estuvimos unos 20 días entre Java Central y el Este de Java.

Java es la isla más poblada del mundo y se divide en tres partes. Las dos que he mencionado y el Oeste de Java.

El Oeste de la isla se caracteriza por sus paisajes naturales, su producto local y una vida más rudimentaria. A parte, allí se encuentra la capital, Jakarta, a la que no fuimos, puesto que nos dijeron que era un caos absoluto y nosotras huíamos de eso.

Así que nos dirigimos directamente a la parte de Java central, donde visitamos Jogjakarta, o yogyakarta, y sus dos principales templos, el Prambanan y el Borobudur.


Cómo llegar a Yogyakarta

Puedes llegar a la ciudad tanto en avión como en tren, bus, o van.

El aeropuerto está lejos de la ciudad, así que lo más recomendable es coger un tuk tuk, bus o un taxi para llegar al centro.

En tren desde las estaciones Gambir y Pasar Senen, en Jakarta, la capital, son unas 8h recomendablemente diurnas, puesto que los trenes en Indonesia son bastante incómodos. A parte, te deja durante la mitad de la noche en la estación de Yogya. Las estaciones principales de tren en Jogja son Tugu y LepunyanganAquí podéis comprobar los tickets de tren.

En bus son 12h desde Jakarta y las estaciones principales de Yogyakarta son la Giwangan y la Jambor.

Y como consejo para moverse en van por el país, os diría que os informéis de los precios actuales que demandan y así ya tengáis una idea clara para estar preparados a la hora del regateo.


Dónde dormir y comer

Os recomiendo encarecidamente que utilicéis el CouchSurfing en esta gran ciudad. Os aseguro que será una gran experiencia y más si sois jóvenes y no os importa dormir donde sea.

En nuestro caso nos acogieron en una residencia donde vivían 15 chicos universitarios provenientes de Borneo. Era una comunidad con un patio enorme en medio rodeado de muchas habitaciones conectadas entre si.

En la habitación que nos dejaron sólo había un colchón en el suelo, un ventilador y una mesa llena de libros. El baño era compartido con otra habitación y no os describiré el nivel de suciedad que había entre el baño y la habitación.

Pero la verdad es que esos chicos nos trataron tan bien que no le dimos tanta importancia. A parte nos llevaron a pasear, a cenar, nos despertaban por las mañanas para que no desperdiciáramos el día y hasta nos enviamos postales de tanto en cuanto.

Y en cuanto a la comida, en Malioboro Street los puestos de comida abren de 5 p.m. a 12 de la noche. Y hay warungs por toda la ciudad donde comer un Mie o Nasi Goreng durante todo el día.


Qué ver en Yogyakarta

La ciudad en si es un poco caótica, no tanto como Jakarta por lo que nos dijeron, pero está bastante llena de polución por el tráfico, sobretodo el centro. Aunque recomiendo dar un paseo por Malioboro Street y perderse por las calles de la ciudad. La gente es muy amable y siempre está dispuesta a ayudar.

Por otra parte, os hablaré de los dos templos que visité; el Prambanan y el Borobudur. 

*Los precios son de finales del año 2016, así que puede que hayan cambiado*


Templo Prambanan

Es el mayor complejo de templos hindúes de la isla con más de 200 candis, o templos. Se encuentra a 18km de Yogyakarta y podéis ir y volver en bus público (el A1 desde Malioboro Street) por unas 7mil rup. El horario de apertura es de 6 a.m a 6 p.m.

Cuando lleguéis allí no os dejéis engañar por los tuktukeros que os dirán que está super far away pero en realidad no son más de 5 minutos caminando. A nosotras nos convencieron y al final tardamos 40, de los cuales 35 estuvimos en un atasco comiéndonos todo el humo de motos y coches..

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Al llegar deberéis pagar la entrada, que a nosotras nos costó 234mil rup, aunque si tenéis alguna Student Card, se os descuenta la mitad. Así que no está mal llevarla encima.

Nosotras no tuvimos mucha suerte porque nos topamos con un día que era festivo en el país y claro, estaba a reventar de familias, colegios y demás, a parte de los propios turistas.

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Danza Javanesa

Lo bueno fue que, al ser fiesta, pudimos presenciar una representación de baile javanés. Fue muy entretenido a la vez que perturbador.

Por no hablar de las millones de fotos que nos pedían los indonesios y algún que otro chino al grito de “miss, photo photo”.

 


Templo Borobudur

Lugar de peregrinaje budista formado por seis plataformas cuadradas y tres circulares en la parte superior. El templo alberga 72 budas y se encuentra a unos 40 km de Yogyakarta. Para llegar, podéis coger el bus “Jogja-Borobudur Bus” desde la estación Jambor hasta una pequeña estación de autobuses cerca del templo.

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Borobudur

La entrada nos costó 400mil rup y entramos desde el hotel que hay debajo, el cual te da un pequeño desayuno, un pañuelo de tela, una linterna y un mapa del templo.

Vale mucho la pena quedarse a dormir cerca del templo y levantarse a las 4 a.m para ver el amanecer, aunque sea más caro. Y por mucho que no se vea el amanecer ese día, como nos pasó a nosotras, os evitáis compartir el templo con mil personas más.

Consejo: Id a la entrada principal aunque os digan que sólo se puede ver el amanecer desde el hotel, porque no es verdad.. O eso nos contaron posteriormente. Una vez más, caímos en la trampa y pagamos mucho más… Pero valió la pena, como os digo, por el hecho de poder estar en el templo con poca gente.

Nosotras dormimos en una guesthouse muy barata (86mil rup) con una señora muy estupenda que nos traía comida y bebida cada media hora. Cenamos en un warung regentado por un padre y un hijo que estaba buenísimo.